El Puig se convierte este mes de enero en uno de los epicentros de la colombicultura comarcal, al organizar el Campeonato Comarcal de Colombicultura a través del Club de Colombicultura de El Puig, entidad anfitriona y responsable de la competición. El campeonato reunirá a 100 palomos y se disputará durante todos los domingos y miércoles del mes, convirtiendo el municipio en punto de encuentro para aficionados y criadores de toda la comarca.
La competición arrancó este pasado domingo con la primera prueba de acoplamiento, la única de esta fase inicial. A partir de ahora, las pruebas puntuables se celebrarán los días 4, 7, 11, 14, 18 y 21 de enero, en las que los palomos demostrarán su comportamiento, vuelo y capacidad de seguimiento, elementos clave para la clasificación final.

Participan 99 palomos adultos y un palomo de categoría juvenil, perteneciente al joven Alejandro Badenes, socio del Club de El Puig, cuya presencia aporta un valor especial al campeonato por la implicación de las nuevas generaciones en este deporte tradicional.
Tras las seis pruebas puntuables, 16 palomos obtendrán plaza para el Intercomarcal de Rafelbunyol, que se celebrará en marzo y reunirá a los mejores ejemplares de la zona. El campeonato contará además con dos árbitros federados, encargados de garantizar el correcto desarrollo de cada jornada.

El presidente del Club de Colombicultura de El Puig, Fernando Badenes, destacó la importancia de que el municipio sea sede del campeonato: “Para nosotros es un orgullo organizar el comarcal en El Puig. Llevamos tiempo trabajando para que nuestro club crezca y este campeonato demuestra que vamos por el buen camino”.
También quiso poner en valor el esfuerzo colectivo y el apoyo recibido: “Esperamos estar a la altura de la competición y que todo el mundo disfrute de estas jornadas. Agradecemos a La Veu del Puig la visibilidad que está dando a la colombicultura y al Ayuntamiento de El Puig por su colaboración y ayuda para que este campeonato sea posible”.

Un mes para vivir la afición desde dentro
Más allá de la competición, este campeonato comarcal abre una ventana a la esencia de la colombicultura: la convivencia, el respeto por la tradición y el orgullo por un deporte que ha acompañado a generaciones enteras. Cada jornada se convierte en un punto de encuentro donde los criadores comparten experiencias, los jóvenes aprenden de los veteranos y el público descubre la complejidad y belleza del comportamiento del palomo deportivo.
El Puig, como municipio anfitrión, asume durante este mes un papel que va más allá de lo organizativo. Las pruebas convierten los alrededores del pueblo en un escenario vivo, donde vecinos y visitantes se acercan para observar los vuelos, conversar con los participantes y sentir de cerca una afición que combina técnica, paciencia y pasión. La presencia de un participante juvenil, la implicación de los socios y el compromiso del club refuerzan la idea de que la colombicultura es también una escuela de valores: constancia, compañerismo y respeto por los animales.
El campeonato es, además, una oportunidad para seguir fortaleciendo el tejido social del municipio. La colaboración entre el club, el Ayuntamiento y los aficionados demuestra que cuando una comunidad se une en torno a una tradición, esta no solo se mantiene, sino que crece y se proyecta hacia el futuro. Cada prueba, cada vuelo y cada encuentro entre criadores contribuye a consolidar un espacio común donde la identidad local se expresa con orgullo.
Con esta edición, El Puig reafirma su voluntad de seguir siendo un referente comarcal, un lugar donde la colombicultura no solo se practica, sino que se vive, se comparte y se transmite. Y mientras avanza el calendario de pruebas, el ambiente que se respira invita a pensar que este campeonato será recordado como un punto de inflexión, un impulso para continuar construyendo afición y comunidad en los próximos años.


