La Feria Taurina de El Puig arrancó este fin de semana con un ambiente extraordinario en el recinto taurino instalado junto al Monasterio. Desde la primera noche, el público respondió con fuerza y convirtió cada acto en una auténtica celebración popular, marcada por la tradición, la emoción y el trabajo impecable de los Clavarios de Sant Roc 2026.

La inauguración llegó el viernes con la Noche de Sánchez Moreno, que reunió a centenares de aficionados llegados no solo de El Puig, sino también de localidades como Puçol, Rafelbunyol, Massamagrell, La Pobla de Farnals o Sagunt. El ambiente fue creciendo a medida que avanzaba la noche, con recortes valientes, quiebros ajustados y momentos de gran espectacularidad.
El sábado por la tarde, el Especial Fernando Machancoses volvió a demostrar por qué es uno de los hierros más esperados por la afición. Hubo recortes de enorme nivel, carreras al límite y hasta un salto del ángel que levantó al público de sus asientos. Por la noche, las enfundadas de Buenasombra y Asensi mantuvieron el ritmo festivo con animales de gran presencia y una plaza entregada.

El domingo, el protagonismo fue para el Especial Enrique Domínguez, que trajo 15 animales con toro cerril incluido. La tarde dejó imágenes de gran belleza y emoción, con recortadores que demostraron técnica, valor y una conexión especial con el público.
Durante todo el fin de semana, la organización funcionó con precisión: accesos fluidos, recinto bien preparado y un dispositivo coordinado entre clavarios, voluntarios y el Ayuntamiento de El Puig, cuya colaboración ha sido clave para que la feria arranque con este nivel de éxito.

Una feria que demuestra la fuerza de un pueblo y la pasión de su afición
El primer fin de semana de la Feria Taurina de El Puig ha dejado claro que esta celebración es mucho más que un programa de actos: es una expresión viva de identidad, tradición y comunidad. Detrás de cada tarde de toros, de cada noche de embolados y de cada detalle del recinto, hay un trabajo inmenso de los clavarios, que durante meses han dedicado tiempo, esfuerzo y corazón para que todo salga perfecto. Su labor, muchas veces silenciosa, es la base sobre la que se sostiene esta fiesta.
También es fundamental la implicación del Ayuntamiento de El Puig, que ha respaldado la feria con medios, coordinación y apoyo institucional, permitiendo que el evento se desarrolle con seguridad, calidad y una imagen impecable.
Y, por supuesto, está la afición: familias enteras, jóvenes, veteranos, visitantes de decenas de pueblos que llenaron el recinto taurino con respeto, emoción y ganas de disfrutar. La variedad de recortes, los saltos espectaculares, la entrega de los recortadores y el ambiente festivo han demostrado que la feria sigue siendo un punto de encuentro para quienes aman esta tradición.
Este fin de semana ha sido solo el comienzo. La arena ya ha visto valor, arte y emoción, pero lo que realmente ha brillado es el espíritu de un pueblo que sabe celebrar sus fiestas con orgullo, con respeto y con una pasión que se transmite de generación en generación.
La Feria Taurina de El Puig 2026 ha arrancado con fuerza. Y si algo ha quedado claro es que lo mejor aún está por llegar.


