La asociación Tyrius de El Puig celebró este jueves una de las citas más emblemáticas de su calendario: la tradicional merienda de la mona de Pasqua en el Hogar de los Jubilados. La actividad reunió a numerosas socias en una tarde marcada por la convivencia, el buen ambiente y la recuperación de una costumbre profundamente arraigada en la localidad.
El encuentro contó con la presencia de miembros de la corporación municipal, que quisieron acompañar a la asociación en esta celebración. Desde el Ayuntamiento se destacó el papel esencial de Tyrius en la dinamización social del municipio y en la preservación de tradiciones que fortalecen la identidad local.

Uno de los momentos más destacados de la jornada fue la actuación del humorista invidente David Cabezas, conocido por su participación en Got Talent. Su espectáculo, basado en imitaciones, canciones y humor cercano, llenó la sala de risas y aplausos, convirtiéndose en el punto álgido de la tarde.
Tyrius El Puig agradeció la asistencia y el apoyo institucional, subrayando la importancia de mantener vivas las tradiciones y de generar espacios de encuentro que refuercen la cohesión social, especialmente entre las personas mayores.

Tyrius reafirma su papel como motor social del municipio
La celebración de la mona de Pasqua volvió a evidenciar el peso de Tyrius como una de las entidades más activas y comprometidas de El Puig. Su capacidad para reunir a generaciones distintas, promover actividades culturales y mantener vivas las costumbres locales la sitúa como un pilar fundamental en la vida comunitaria del municipio.
Más allá del componente festivo, la jornada puso de relieve la importancia de contar con asociaciones que trabajan de forma constante para ofrecer compañía, actividades y espacios de relación a las personas mayores. En un contexto en el que la soledad y el aislamiento son retos crecientes, iniciativas como esta demuestran el valor insustituible del tejido asociativo.
Tyrius, con su trayectoria y su implicación diaria, continúa siendo un ejemplo de participación ciudadana y de compromiso con el bienestar colectivo. La celebración en el Hogar de los Jubilados no solo recuperó una tradición, sino que reafirmó la vitalidad de una entidad que sigue siendo clave para la cohesión social y la identidad cultural de El Puig.

