El Puig se prepara para un fin de semana en el que la meteorología será protagonista. Tras un viernes plenamente estable y un sábado que comenzará con ambiente suave, el domingo llegará acompañado de lluvias persistentes y un descenso térmico notable, según la previsión oficial.
Viernes: estabilidad y ambiente plenamente primaveral
La jornada del viernes será la más tranquila del periodo. Los cielos permanecerán despejados, sin riesgo de precipitaciones, y las temperaturas oscilarán entre los 12 y los 24 grados. El viento será prácticamente inexistente y el índice UV alcanzará valores altos, propios de estas fechas.

Sábado: nubes en aumento y lluvias al final del día
El sábado amanecerá con intervalos de nubes y temperaturas suaves, con máximas que rondarán los 23 grados. Sin embargo, a partir de la tarde se espera un cambio significativo: la probabilidad de lluvia aumentará hasta el 90% entre las 18 y las 24 horas, acompañada de viento del noreste moderado. Será el preludio del episodio de inestabilidad que marcará el domingo.
Domingo: lluvias persistentes y descenso térmico
El domingo será la jornada más complicada del fin de semana. Se esperan lluvias continuas desde la madrugada hasta la noche, con una probabilidad del 100% durante todo el día. Las temperaturas descenderán hasta situarse entre los 11 y los 19 grados, y el viento del norte soplará con intensidad moderada. La cota de nieve en la provincia se situará alrededor de los 1.200 metros.
Un fin de semana de contrastes en el que la lluvia también es necesaria
Aunque el domingo llegará con un episodio de lluvia persistente, el agua sigue siendo un recurso imprescindible para el territorio y sus cultivos. El Puig vivirá un fin de semana de claros y oscuros meteorológicos, confiando en que, pese a la inestabilidad, los vecinos puedan disfrutar de estos días con normalidad. La lluvia marcará el cierre del fin de semana, pero también aportará un respiro necesario para el entorno y el campo de la comarca.

