Abrir la temporada taurina en El Puig no es solo una fecha en el calendario: es un pulso que late en el pueblo, una mezcla de tradición, responsabilidad y emoción que se renueva cada año. A las puertas de los festejos del 2 y 9 de mayo, la Peña Taurina Gent del Bou ultima los preparativos de dos jornadas que llevan un año entero gestándose. Su presidente, Juan Carlos Soler Jiménez, nos recibe con la serenidad de quien sabe que detrás de cada toro, de cada decisión y de cada detalle, hay un trabajo silencioso que empieza cuando el último cajón del año anterior se cierra. En esta conversación, Soler desgrana el esfuerzo económico, la ilusión colectiva y la defensa de una tradición que, para ellos, no es un espectáculo: es identidad, es pueblo y es memoria compartida.
1. ¿Cómo arranca realmente la preparación de los festejos del 2 y 9 de mayo? ¿Cuándo empieza el trabajo interno de Gent del Bou?
La preparación arranca siempre con mucha ilusión, pero también con esos nervios inevitables de querer que todo salga perfecto. Nuestro objetivo es que no surja ningún problema y que cada actividad se desarrolle según lo programado. El trabajo interno empieza justo al terminar el último fin de semana de festejos. Desde ese momento ya nos ponemos en marcha con la planificación del siguiente año. Es un proceso continuo: siempre hay algo que organizar, revisar o mejorar.

2. Los viajes a las ganaderías son una parte esencial del proceso. ¿Cómo vivís esas visitas y qué buscáis exactamente?
Vamos con una gran expectación. Siempre llevamos la ilusión de encontrar ese toro que realmente nos convenza. Buscamos un ejemplar que encaje por hechuras y que pueda gustar a la afición.
3. ¿Qué sensaciones tuviste al ver por primera vez a “Explosivo” y “Sombrerero”?
Es una mezcla de emoción, satisfacción y alivio. Es cuando confirmas que la elección ha sido la correcta y que el trabajo del año ha valido la pena. En el caso de Explosivo, vimos que era un toro único, algo que nunca se había visto en las calles de El Puig. En el caso de Sombrerero, era el toro ideal para embestir en nuestras calles.
4. ¿Qué criterios seguís para elegir un cerril que represente el nivel y la identidad de la peña?
Hoy en día, con los precios actuales, no siempre podemos aplicar todos los criterios que nos gustaría. Tenemos que ajustarnos al presupuesto, pero intentamos que el toro elegido se acerque lo máximo posible al nivel, la identidad y la filosofía de Gent del Bou.
5. ¿Qué significa para vosotros abrir la temporada de bous al carrer en El Puig este 2026?
Es tanto orgullo como responsabilidad. Orgullo por tener la oportunidad de abrir la temporada, y responsabilidad porque queremos estar a la altura y ofrecer unos festejos dignos de nuestro pueblo.

6. ¿Cómo vivís el ambiente dentro de la peña los días de toros?
Con nervios y mucha expectación. Desde que amanece estamos pendientes de todo, deseando ver salir los toros y que el festejo transcurra como lo hemos preparado. Es ilusión, responsabilidad y ganas de que todo salga bien.
7. ¿Qué parte del trabajo previo crees que la gente no conoce y que merece ser reconocida?
El esfuerzo económico. Los peñistas aportan mucho dinero para que esto sea posible, y ese compromiso merece ser reconocido. Además, hay un trabajo de gestiones y organización que empieza meses antes y que es fundamental.
8. ¿Qué representan para vosotros los bous al carrer más allá del festejo en sí?
Mucho más que un festejo. Son tradición, identidad y parte de la historia del pueblo. Transmiten compañerismo, esfuerzo colectivo, respeto por la cultura taurina y unión entre peña y vecindario.
9. ¿Cómo vivís las horas previas a la desencaixonada?
Con nervios y tensión, deseando que todo salga bien. No tenemos un ritual como tal, pero sí una costumbre: todos los peñistas vamos con la misma camiseta y nos hacemos la foto de grupo antes de empezar.
10. Este año cedéis la mañana del matinal del 9 de mayo a la Penya El Corro. ¿Por qué decidisteis hacerlo?
Porque no tenían un día fijo y siempre variaban fechas. Les ofrecimos nuestro recorrido y aprovechamos para organizar un gran día de ganado autóctono, que también es muy importante en los festejos.

11. ¿Qué esperáis que sienta el aficionado cuando vea salir del cajón a los toros seleccionados por Gent del Bou?
Emoción desde el primer instante. Queremos que note la ilusión y el esfuerzo que hay detrás de cada elección. Que sienta orgullo, expectación y que va a vivir un gran festejo. Y, cómo no, que se le escape el típico “bui” cuando vea aparecer al toro.
12. ¿Cuál es el momento más emocionante para ti durante los días de toros?
Ver cómo toda la peña va a una. La germanor, el ambiente de familia. Y momentos muy concretos: la primera vez que un miembro corta la cuerda o se pone en la puerta del toro. Son instantes que simbolizan relevo, ilusión y compromiso.
13. ¿Qué retos afronta actualmente una peña taurina como Gent del Bou?
El económico, sin duda. Los precios han subido mucho y hay que ajustar el presupuesto. También mantener la unión interna y el compromiso de todos los peñistas.
14. Cuando acaben los festejos del 2 y 9 de mayo, ¿qué te gustaría que recordara el pueblo de El Puig?
Que todo salió según lo planeado, sin altercados y con la sensación de que Gent del Bou trabajó lo mejor posible por el pueblo y por la fiesta. Y que trajimos toros de gran nivel, de esos que hacen decir: “han traído todos buenos”.

Gent del Bou quiere dejar huella: trabajo, unión y toros a la altura de El Puig
Escuchar a Juan Carlos Soler es entender que los festejos del 2 y 9 de mayo no se sostienen solo en toros, fechas y recorridos, sino en algo mucho más profundo: la convicción de una peña que vive la fiesta como un acto de unión, de responsabilidad y de respeto por una tradición que ha dado forma al carácter de El Puig. Gent del Bou no busca protagonismo ni aplausos fáciles; busca que cada vecino sienta que la fiesta está cuidada, que cada toro ha sido elegido con criterio y que detrás de cada decisión hay un grupo de personas que trabaja por y para el pueblo.
Este 2026, la peña quiere dejar una huella clara: la de un festejo hecho con rigor, con esfuerzo económico compartido, con ilusión intacta y con la voluntad de estar a la altura de lo que El Puig merece. Si algo desean que quede en la memoria colectiva es sencillo y enorme a la vez: que el pueblo recuerde esta edición como una de esas en las que todo salió bien, en las que los toros estuvieron a la altura y en las que Gent del Bou demostró, una vez más, que la fiesta es más grande cuando se hace desde la unión y el compromiso.
Desde La Veu del Puig, agradecemos a Juan Carlos Soler el tiempo que nos ha dedicado y le deseamos que todo salga fenomenal en estos festejos. Animamos a todos los vecinos y aficionados a participar, vivir y disfrutar de la fiesta. Allí estaremos para contarlo.
¡Suerte y al toro!

