El Frontó J.A. Montesa de El Puig vivió en la tarde de ayer una de esas veladas que confirman por qué el Trofeu Durà es ya una cita imprescindible en el calendario de la pilota valenciana. Dos semifinales intensas, con ritmos muy distintos pero un mismo desenlace: superioridad clara de los equipos rojos, que sellaron su pase a la final con autoridad y momentos de auténtico espectáculo.
Categoría B · Fageca y Jorge imponen su juego ante Cristian y Juanvi
La primera semifinal dejó una lectura inequívoca desde los primeros tantos. El equipo rojo, formado por Fageca y Jorge, dominó con claridad a la pareja azul. Cristian, zaguero azul, sufrió molestias en la rodilla que limitaron su movilidad y su potencia habitual, mientras que Juanvi tampoco logró entrar en la partida con la precisión que acostumbra.

En contraste, Jorge firmó una actuación sobresaliente: dejadas milimétricas y una ambidestreza que descolocó una y otra vez a sus rivales. Su zurda y su derecha funcionaron con una naturalidad que arrancó aplausos constantes del público.
Fageca, por su parte, jugó con una comodidad impropia de una semifinal. Controló el ritmo, abrió huecos y manejó la partida sin necesidad de forzar. Aunque el marcador reflejó una diferencia amplia, el público disfrutó de varios quinces espectaculares que elevaron la intensidad de la partida.
Categoría A · Moro y Adrián confirman su favoritismo con un 41–24 incontestable
La segunda semifinal, considerada la estelar de la tarde, enfrentaba a Moro y Adrián contra la pareja azul formada por Jokin y Álex Alandés. El guion fue claro desde el inicio: los rojos tomaron ventaja muy pronto y no la soltaron en ningún momento.
El 41–24 final refleja la diferencia de ritmo y contundencia. Curiosamente, los quinces más largos, intensos y espectaculares cayeron del lado azul, con jugadas de enorme calidad, rebotes imposibles y llegadas de mérito. Pero mientras Jokin y Álex necesitaban esfuerzos titánicos para sumar, Moro y Adrián resolvían con una facilidad pasmosa.

Adrián brilló en la delantera, dominando los tiempos y ejecutando con precisión quirúrgica. Moro, detrás, volvió a ser un muro: sólido, seguro y con una lectura perfecta de cada pelota. La pareja roja dejó la sensación de estar un peldaño por encima y se postula como favorita para levantar el título.
Tras su victoria, Moro y Adrián ya están en la final, donde se medirán al ganador del duelo entre Alejandro y Genovés II frente a Saúl y El Puma, que se disputará el próximo viernes. La afición ya habla de una final de altura, con dos estilos muy distintos y un nivel competitivo que promete emociones fuertes.
Una tarde que confirma la grandeza del Trofeu Durà
Las semifinales del XXII Trofeu Durà no solo ofrecieron resultados contundentes: ofrecieron una demostración de lo que significa este deporte para El Puig y para toda la afición a la pilota valenciana. El frontón vibró con la potencia de los pilotaris, la finura de las dejadas, los rebotes imposibles y la entrega absoluta de quienes, aun perdiendo, regalaron los quinces más brillantes de la noche.
El público respondió como siempre: con respeto, con pasión y con esa complicidad que convierte cada partida en un ritual colectivo. Los rojos dominaron, sí, pero los azules firmaron algunos de los tantos más espectaculares del torneo, recordando que la pilota es un deporte donde el talento se expresa incluso en la adversidad.
El Trofeu Durà volvió a demostrar que es mucho más que un campeonato: es tradición, identidad y excelencia deportiva. Una cita que crece cada año, que reúne a los mejores pilotaris y que convierte el Frontó J.A. Montesa en un escenario donde la emoción se vive de pie. Y si algo quedó claro anoche es que la final que se aproxima promete ser una de las más intensas y esperadas de los últimos años.

