La Societat Unió Musical Santa Maria del Puig (SUMP) volvió a demostrar este fin de semana por qué es una de las formaciones musicales más queridas y respetadas de la comarca. La banda puso música a la Entrada de Moros i Cristians de Rafelbunyol, en una tarde vibrante, multitudinaria y cargada de tradición que reunió a cientos de vecinos y visitantes.
La SUMP acudió con casi 50 músicos, una presencia imponente que llenó de sonoridad las calles del municipio y reforzó el carácter solemne y espectacular de un desfile que, pese a su juventud —solo dos ediciones—, empieza a consolidarse como una cita imprescindible en el calendario festivo local.

La banda interpretó algunas de las piezas más emblemáticas del repertorio festero. Entre ellas, destacaron Als Berebers y Guardia Jalifiana, dos composiciones de fuerte carácter moruno que acompañaron el paso de las comparsas y dieron cuerpo musical a la estética del desfile.
El momento culminante llegó al final del acto, cuando la SUMP se unió al resto de agrupaciones participantes para interpretar Chimo, considerada una de las marchas moras más míticas y reconocibles del género. Un cierre solemne, emocionante y cargado de simbolismo.
La presidenta de la SUMP, Berta del Río, valoró de forma muy positiva la participación de la banda en esta edición: “Fue una tarde magnífica. Éramos casi 50 músicos y la banda respondió de forma espectacular. Es el segundo año que se organiza esta entrada y también el segundo en el que participamos. Para nosotros es un orgullo acompañar a Rafelbunyol en un acto que crece, se consolida y que esperamos poder vivir muchas veces más.”

La música que une pueblos, tradición y futuro
La participación de la SUMP en la Entrada de Moros y Cristianos de Rafelbunyol no es solo una actuación musical: es una declaración de identidad. La banda no se limita a acompañar la fiesta; la engrandece, la impulsa y la convierte en un acto compartido que une a dos pueblos a través de la música.
Su presencia, su calidad interpretativa y su implicación convierten cada desfile en un puente entre generaciones, en un espacio donde la tradición se renueva y donde la cultura valenciana encuentra un altavoz de primer nivel.
La SUMP demuestra, una vez más, que es mucho más que una banda: es comunidad, es patrimonio y es futuro.

