El Puig afronta hoy una de las jornadas más calurosas de la semana, marcada por una alerta amarilla por altas temperaturas y un ambiente plenamente veraniego que se ha dejado sentir desde primera hora. El mercurio rozará los 31 grados, un valor más propio de mediados de julio que de los primeros días de junio.
La mañana ha comenzado con un ascenso térmico rápido, cielo despejado y un sol muy intenso que ha elevado el índice UV hasta niveles muy altos, obligando a extremar la precaución. En un día así, las autoridades insisten en la importancia de mantener una hidratación constante, incluso sin sensación de sed, evitar la exposición solar en las horas centrales del día y optar por protección solar alta y ropa ligera para reducir el impacto del calor. También se pide especial atención a personas mayores, niños y deportistas, más vulnerables ante episodios de calor repentino.

El viento de componente noreste, moderado a primeras horas, apenas ha logrado suavizar la sensación térmica en las zonas más expuestas del municipio, donde el bochorno esta siendo protagonista desde media mañana.
La previsión apunta a que este episodio será breve pero intenso. A partir de mañana, las temperaturas experimentarán un descenso notable, con máximas que quedarán en torno a los 25 grados y un aumento de la nubosidad que traerá un ambiente más suave. El fin de semana se mantendrá estable, con valores más contenidos y una sensación térmica mucho más llevadera.

