Albalat dels Sorells se convirtió este fin de semana en el epicentro musical de la comarca con la celebración del Aplec de Cors de l’Horta Nord, un encuentro que reunió a 400 coralistas de 15 agrupaciones en una jornada marcada por la emoción, la convivencia y el orgullo de pertenencia. Entre todas las formaciones participantes, la Coral Julio Ribelles de la Societat Unió Musical Santa Maria del Puig (SUMP) brilló con una presencia artística impecable y una actuación que dejó huella entre el público y el resto de corales.

Desde primera hora de la tarde, el ambiente anunciaba una cita especial. El escenario, rodeado de árboles y presidido por un público numeroso, acogió un repertorio coral diverso que puso en valor la riqueza musical de l’Horta Nord. En ese marco, la Coral Julio Ribelles destacó por su solidez vocal, su sensibilidad interpretativa y la cohesión de un grupo que crece temporada tras temporada.
Una treintena de voces que elevaron el nivel del grupo C
La Coral Julio Ribelles aportó una treintena de coralistas, integrándose en el grupo C junto a las corales de Serra, Rafelbunyol y Puçol. La unión de las cuatro agrupaciones generó un bloque sonoro equilibrado y expresivo, capaz de llenar el recinto con una calidez que conectó de inmediato con el público.
La dirección musical del grupo recayó en Maria Victòria Hernández, directora de la Coral Julio Ribelles, que además actuó como pianista oficial de todo el grupo C. Su doble papel fue uno de los elementos más destacados del encuentro: precisión técnica, musicalidad refinada y una capacidad de liderazgo que sostuvo cada interpretación con elegancia y firmeza.

El público respondió con aplausos prolongados, reconociendo el trabajo conjunto y la calidad artística de un grupo que supo transmitir emoción y profesionalidad en cada pieza.
El Aplec estuvo organizado por el Comité Federal de l’Horta Nord de la Federación de Sociedades Musicales de la Comunitat Valenciana (FSMCV) y la Unió Musical d’Albalat dels Sorells, que coordinaron un evento ágil, bien estructurado y con una participación masiva que reafirma la vitalidad del movimiento coral en la comarca.
Las quince corales participantes ofrecieron un mosaico musical diverso, demostrando que la tradición coral valenciana sigue viva, fuerte y en constante renovación.

Una coral que convierte la música en identidad
La actuación de la Coral Julio Ribelles (SUMP) en el Aplec de Cors de l’Horta Nord dejó algo más que aplausos: dejó una certeza. La certeza de que cuando treinta voces de El Puig se unen, no solo interpretan música, sino que construyen un lugar común, un espacio donde la cultura se hace pueblo y el pueblo se hace voz.
En Albalat dels Sorells no solo cantaron; representaron. Representaron a una tradición que crece, a una sociedad musical que late con fuerza y a un municipio que entiende la cultura como un bien compartido. La Coral Julio Ribelles volvió a demostrar que su proyecto es sólido, que su nivel artístico es incuestionable y que su capacidad de emocionar sigue intacta.
El Puig puede sentirse orgulloso: su coral no solo estuvo a la altura del encuentro, sino que lo elevó. Y mientras sus voces se apagaban entre los árboles del recinto, quedó flotando una sensación clara: la música coral tiene futuro, y ese futuro también se escribe desde El Puig.

