El Ayuntamiento de El Puig ha decretado el cierre temporal al baño en las playas de Medicalia y Puig‑Val después de que, esta madrugada, una rotura en una tubería de la estación de la EPSAR provocara un vertido de aguas fecales en la gola situada entre ambas zonas. El incidente obligó a activar de inmediato los protocolos de seguridad y protección ambiental para evitar riesgos a los bañistas.
Según ha informado el consistorio a través de redes sociales, la avería en la infraestructura de saneamiento generó una salida incontrolada de aguas residuales hacia el litoral, motivo por el cual se ha decretado la prohibición del baño en ambas playas hasta nuevo aviso. Técnicos especializados trabajan ya en la reparación de la tubería y en la evaluación del impacto del vertido, mientras se realizan controles de calidad del agua para determinar cuándo las condiciones volverán a ser seguras.

Los servicios municipales han instalado señalización específica en los accesos y mantienen un dispositivo de vigilancia para garantizar el cumplimiento de la restricción. El Ayuntamiento ha informado de que se ofrecerán actualizaciones constantes sobre la evolución del incidente y sobre la reapertura de las zonas afectadas en cuanto los parámetros ambientales lo permitan. Asimismo, se ha pedido a la ciudadanía que respete las indicaciones de los servicios municipales y evite acceder al agua en los tramos señalizados.
Una medida necesaria para proteger la salud y el entorno
La decisión de clausurar temporalmente el baño responde a la prioridad de proteger la salud pública y evitar riesgos derivados del contacto con aguas contaminadas. Aunque la incidencia ha sido puntual, el vertido obliga a activar los protocolos de seguridad que garantizan que el litoral del municipio mantenga los estándares de calidad que lo caracterizan.
Este episodio evidencia la importancia de la rápida detección de incidencias en infraestructuras críticas y de la coordinación entre administraciones para minimizar su impacto. Mientras se trabaja en la reparación de la tubería y en la recuperación de las condiciones óptimas del agua, el Ayuntamiento insiste en que la colaboración ciudadana es esencial para que la situación se resuelva con normalidad.
El Puig afronta este cierre temporal con responsabilidad y transparencia, reafirmando su compromiso con la seguridad de los bañistas y con la preservación del entorno natural que define su costa.

