El pabellón de El Puig vivió este fin de semana una de esas jornadas que explican por qué el deporte base es tan especial. La Copa Federación Prebenjamín reunió a equipos de Torrevieja, Mislata, Sagunto, Borriol y Nules en un ambiente vibrante, con gradas llenas, música en directo y nueve partidos que dejaron emoción, aprendizaje y momentos para recordar.
Los equipos de Dragons, anfitriones de la cita, fueron protagonistas dentro y fuera de la pista, demostrando que el hockey está creciendo con fuerza en el municipio y que la base del club avanza a pasos firmes pese a las limitaciones de horas de entrenamiento.
El Dragons Negro, un equipo que impone respeto
Dragons Negro volvió a mostrar su superioridad habitual. Con un juego sólido, ordenado y muy seguro, se impuso en sus dos partidos por 8-0, dominando de principio a fin y transmitiendo una sensación de control absoluto. El equipo se movió con comodidad, confianza y una madurez competitiva que sorprende en una categoría tan temprana.

El Dragons Blanco firma uno de los momentos más bonitos de la temporada
Si el Negro brilló por contundencia, Dragons Blanco se llevó el corazón del pabellón. El equipo logró empatar su primer partido frente a un rival que, al inicio de la liga, les había vencido por una diferencia muy amplia. Esta vez, los pequeños dragones resistieron, compitieron y celebraron el empate como si fuera una victoria.
La escena —los niños abrazándose, saltando y sonriendo— fue uno de esos instantes que resumen meses de trabajo silencioso. Porque el deporte base también es eso: aprender a crecer, a creer y a disfrutar del camino.

Un pabellón lleno, música en directo y familias volcadas
La jornada fue mucho más que hockey. El padre de uno de los jugadores puso música en directo, se sorteó un jamón entre los asistentes y las familias llenaron las gradas con un ambiente espectacular. La organización recibió elogios de los clubes visitantes y la implicación de los padres y madres fue clave para que todo funcionara con fluidez.
Desde el Club señalan que, pese a disponer de pocas horas de entrenamiento en el pabellón, la mejora de los equipos es evidente. Los niños muestran más recursos, más confianza y, sobre todo, más pasión por un deporte que engancha desde el primer día.

El futuro del hockey en El Puig ya está en marcha
La Copa Federación Prebenjamín dejó claro que Dragons está construyendo un proyecto sólido, ilusionante y profundamente humano. Los resultados importan, pero lo que realmente define a este club es la capacidad de convertir cada jornada en una experiencia que suma: niños que crecen, familias que se implican, entrenadores que creen en lo que hacen y un deporte que une a todo un municipio.
Lo vivido este fin de semana demuestra que el hockey en El Puig no es una moda pasajera: es una semilla que ya ha germinado. Estos pequeños dragones no solo aprenden a competir; aprenden a esforzarse, a compartir, a celebrar juntos y a descubrir un deporte que ya forma parte de su identidad.
Y cuando un club consigue eso, no está formando jugadores: está construyendo comunidad, valores y un futuro que promete mucho más que victorias.


