El equipo infantil de Dragons El Puig vivió este fin de semana una de las páginas más emocionantes de su historia reciente. Jugadores, madres, padres y cuerpo técnico viajaron el viernes por la tarde a Barcelona para disputar la fase de ascenso a Oro Infantil, un reto mayúsculo en el que solo cuatro equipos competían por tres plazas. El objetivo era claro: había que quedar, como mínimo, terceros.
Un inicio engañoso: buen juego, pocas recompensas
El sábado por la mañana, Dragons debutó ante Troyanos de Villarrobledo, uno de los rivales más potentes del torneo. El marcador final, 7-2, no reflejó lo vivido en la pista. Nuestros dragones generaron numerosas ocasiones, compitieron con intensidad y dejaron grandes sensaciones pese a enfrentarse a una plantilla casi del doble de jugadores.

Por la tarde llegó el segundo duelo. Dragons se adelantó 0-1 nada más comenzar, pero el rival reaccionó con rapidez y, aprovechando varios despistes, remontó hasta el 4-1 final. A pesar de las dos derrotas, el equipo mostraba un nivel de juego notable y una actitud impecable.
El partido decisivo: remontada, sufrimiento y un ascenso inolvidable
El domingo por la mañana se disputaba el partido clave. Todo o nada. Dragons salió decidido y marcó el 1-0, pero antes del descanso el rival remontó y el equipo se marchó al vestuario con 1-2.
La segunda parte fue un auténtico thriller deportivo. Mediado el segundo tiempo llegó el 2-2, y a falta de cuatro minutos, el gol más celebrado del fin de semana: 3-2, el tanto que valía un ascenso.

Los últimos 30 segundos fueron de infarto. Una expulsión obligó a Dragons a defender con uno menos, pero el equipo resistió con coraje hasta el pitido final. La celebración fue una explosión de emoción: jugadores, entrenadores, madres y padres abrazándose tras un fin de semana de esfuerzo, compromiso y orgullo compartido.
Isaac, responsable del club, destacó la dimensión humana del logro: “Este ascenso es muchísimo más que un resultado deportivo. Es el reflejo del trabajo de un grupo que nunca se rinde, de unas familias que apoyan sin condiciones y de un club que cree en formar personas antes que jugadores. Lo que han hecho este fin de semana es para sentirse muy orgullosos.”
También quiso subrayar el valor del proceso: “Hemos competido contra equipos muy potentes y aun así los chicos han demostrado carácter, talento y una madurez increíble. Este ascenso es suyo, de cada uno de ellos.”

Un ascenso construido entre todos
El ascenso a Oro Infantil no es fruto de la casualidad. Es el resultado de meses de trabajo, de entrenamientos, de viajes, de familias implicadas, de un cuerpo técnico entregado y de unos jugadores que creen en lo que hacen. Dragons El Puig ha demostrado que cuando un club, unas familias y un grupo de jóvenes reman en la misma dirección, los sueños se alcanzan.
Desde La Veu del Puig, nuestra enhorabuena a todo el equipo por este logro histórico y por representar al municipio con esfuerzo, humildad y un espíritu deportivo ejemplar.
1,2,3…Dragons!!!

