El amateur A de El Puig C.E. cayó este domingo en su visita al Meliana C.F. (3–1) en el partido correspondiente a la jornada 24 de la Segunda FFCV – Grupo 2, un encuentro en el que el conjunto visitante dejó una imagen sólida, competitiva y con fases de dominio claro, pese a que el marcador final no reflejó el trabajo realizado.
El inicio del partido se torció con dos goles encajados en acciones a balón parado, un golpe que obligó al equipo a remar contracorriente desde muy pronto. Aun así, El amateur A no se descompuso y encontró su premio con un gran disparo de Dani desde la frontal, que devolvió la esperanza y metió al equipo de lleno en el partido.

A partir de ahí, los puxeros fueron claramente superiores: más posesión, más ritmo, más llegada y más intención ofensiva. El equipo se volcó sobre el área rival, pero la falta de acierto en los metros finales impidió culminar la remontada. Ya en los últimos instantes, una contra del Meliana sentenció el encuentro con el 3–1 definitivo.
El técnico Manolo Marco valoró así el encuentro: “Hemos dominado, pero dos acciones a balón parado nos han hecho mucho daño. Con el gol de Dani hemos vuelto a meternos en el partido y hemos sido mejores, aunque sin concretar las ocasiones. En la última contra nos sentencian. Estoy contento por el trabajo y la actitud del equipo. Esta derrota nos sirve para preparar con ganas el partido contra el Puçol”
Próximo partido: derbi decisivo en La Pedrera
La derrota en Meliana no cambia la lectura general: El Puig está creciendo. El equipo compite, propone, domina tramos largos de los partidos y transmite una identidad clara. Son señales de madurez que no siempre se traducen en puntos, pero sí en confianza y en una base sólida para lo que viene.
Y lo que viene no es un partido cualquiera. Tras el parón de Pascua, El amateur A afrontará uno de los duelos más importantes de la temporada: el derbi ante la U.D. Puçol, quinto clasificado, el próximo 12 de abril en el Polideportivo Municipal La Pedrera.
Será un encuentro de máxima intensidad, un choque de rivalidad comarcal y una oportunidad perfecta para transformar sensaciones en resultados. El parón llega en el momento ideal: tiempo para recuperar fuerzas, ajustar detalles y preparar un partido que puede marcar un punto de inflexión en la recta final del campeonato.
La Pedrera será clave. El equipo necesitará el aliento de su gente, el empuje de la grada y el ambiente de los grandes días. Es un derbi, es en casa y es el momento de creer.


