El Ayuntamiento de El Puig ha publicado esta mañana un mensaje en sus redes sociales en el que denuncia diferentes actos incívicos detectados en el municipio, entre ellos vertidos sobre árboles recién plantados y residuos depositados fuera de los contenedores. Sin embargo, la reacción ciudadana ha sido inmediata y se ha vuelto en contra del propio consistorio: decenas de vecinos inundan las publicaciones municipales con críticas, mostrando una profunda incredulidad ante el hecho de que el Ayuntamiento responsabilice a la ciudadanía por la suciedad y la acumulación de basura en las calles mientras, según denuncian, llevan meses sufriendo suciedad en las calles, falta de contenedores, un sistema de recogida deficiente y la inacción del gobierno municipal.
La publicación institucional, que apela a la responsabilidad individual y recuerda que “los residuos deben depositarse siempre dentro de los contenedores”, ha provocado un efecto contrario al esperado. En cuestión de minutos, los comentarios se multiplican, señalando que los contenedores están llenos, rotos, insuficientes o directamente retirados, y que la acumulación de basura no responde al incivismo, sino a un servicio de recogida incapaz de absorber la demanda real del municipio.

Los vecinos expresan su malestar con declaraciones contundentes que reflejan el hartazgo acumulado durante meses. Muchos señalan que “si las basuras y los enseres se recogieran en lugar y fecha no habría estos panoramas”, denunciando que la falta de recogida programada provoca acumulaciones prolongadas y la aparición de plagas. Otros critican que “llevamos meses leyendo comentarios sobre la falta de contenedores, la falta de recogida y la dejadez que sufre el pueblo; solo faltaba que ahora tiréis las flechas fuera”, en referencia a la percepción de que el Ayuntamiento intenta desviar la responsabilidad hacia la ciudadanía.
En el polígono industrial, los vecinos recuerdan que “esto lleva así muchos meses”, mientras otros ironizan afirmando que “la culpa será del cambio climático”. También se reclama que “lo que tenéis que hacer es recoger la basura y los vertederos que hay por todos lados, y poner multas a quien realmente incumpla”, subrayando que la falta de actuación municipal está agravando la situación.
En la zona de la playa, donde la población se multiplica en verano, la crítica es aún más intensa. Los vecinos denuncian que “los contenedores están siempre llenos; basta con pasar por la zona de la playa”, y preguntan “dónde están los contenedores que había en la Avenida Virgen del Puig, porque los estáis quitando”. Otros señalan que “si la basura está fuera de los contenedores es porque siempre están a rebosar; es imposible mantener limpia la zona así”, reclamando que el Ayuntamiento se centre en mejorar la gestión de residuos en lugar de responsabilizar a la ciudadanía. La indignación se extiende también a la playa de Santa Elvira, donde los vecinos afirman que “hay basura por todas partes, la fuente está rota y los escombros llevan más de una semana sin retirarse”.

En el casco urbano, la incredulidad es igualmente evidente. Algunos vecinos preguntan “si esto es una broma y si realmente el Ayuntamiento pretende decirle esto a los ciudadanos”, mientras otros denuncian que “el pueblo está en un estado lamentable: servicios mínimos, contenedores llenos y plagas de ratas”.
Las críticas se extienden por todo el municipio: el polígono industrial, la playa de Santa Elvira y zonas residenciales donde los contenedores permanecen desbordados durante días. Los vecinos también denuncian plagas de ratas, olores intensos y suciedad persistente, agravada por las altas temperaturas.
La publicación del Ayuntamiento, lejos de generar concienciación, actúa como un boomerang político y social. Los vecinos interpretan el mensaje como un intento de responsabilizarles de una situación que, según denuncian, se debe a la falta de gestión municipal y a un servicio claramente insuficiente.
La indignación expresada en redes evidencia un malestar creciente y transversal: desde vecinos del casco urbano hasta residentes de la playa, pasando por trabajadores del polígono industrial. La ciudadanía exige explicaciones y, sobre todo, soluciones.

Los vecinos no necesitan reproches; necesitan una actuación municipal inmediata
La situación que atraviesa El Puig no está provocada por comportamientos incívicos generalizados, sino por un sistema de recogida de residuos claramente deficiente, con contenedores insuficientes, unidades retiradas sin reposición, puntos críticos sin limpieza y una frecuencia de recogida incapaz de absorber la demanda real del municipio.
Los vecinos no necesitan reproches ni mensajes que señalen a la ciudadanía. Necesitan una actuación municipal decidida, urgente y sostenida. Necesitan reposición de contenedores, refuerzo de la limpieza, retirada de acumulaciones prolongadas, lavado de unidades y una supervisión constante del servicio mancomunado.
La publicación del Ayuntamiento, lejos de calmar los ánimos, evidencia la desconexión entre el consistorio y la realidad que viven los vecinos cada día. La ciudadanía exige soluciones, no discursos; gestión, no excusas; responsabilidad institucional, no culpabilización.
El Puig no puede permitirse seguir inmóvil mientras la basura se acumula, los olores se intensifican y la salud pública se ve comprometida. Urge actuar. Urge reaccionar. Urge devolver a los vecinos el servicio digno que merecen.

