Este lunes dejó una imagen poco habitual en el acceso al carrer de Dalt desde la Plaza de la Constitución, donde parte de la cornisa de la fachada lateral de una vivienda se desprendió y cayó a la vía pública. El impacto de los restos, que quedaron esparcidos sobre la calzada, activó de inmediato un operativo de emergencia que movilizó a una dotación de bomberos y a Policía Local.

Los efectivos procedieron a asegurar el perímetro y a revisar la estabilidad de la estructura afectada, dado que el desprendimiento provocó también la caída de una farola fijada a la fachada, que cedió tras recibir el golpe de los fragmentos del tejado. Pese a la contundencia del suceso, las autoridades municipales confirman que no se han registrado daños personales, ni tampoco afectaciones en vehículos o viviendas colindantes.

El tramo permanece cortado al tráfico, y los restos del tejado continúan visibles mientras los servicios técnicos municipales evalúan el alcance de los daños y las actuaciones necesarias para garantizar la seguridad antes de reabrir la circulación.

