El Puig de Santa Maria ya vive el ambiente previo a una de sus citas más esperadas. Este sábado 28 de febrero, a las 19:30 horas, la fachada del Ayuntamiento se convertirá en el escenario del acto que abre oficialmente el calendario fallero: la Crida Fallera 2026, el llamamiento que invita a todo el municipio a sumergirse en unas semanas de fiesta, identidad y sentimiento compartido.
La voz que enciende la fiesta
La Crida es el primer gran gesto colectivo de las Fallas. Las falleras mayores y los representantes de las comisiones serán quienes, desde el balcón consistorial, pronuncien el mensaje que convoca a vecinos y visitantes a vivir intensamente la fiesta. Es un acto breve pero cargado de simbolismo: emoción, orgullo y tradición se mezclan en un momento que marca el inicio oficial de la celebración fallera.

El Ayuntamiento, engalanado para la ocasión, acogerá a decenas de personas que cada año se reúnen para escuchar el pregón que abre la puerta a la pólvora, la música, los monumentos y la convivencia fallera.
Un inicio que refuerza identidad y sentimiento fallero
Con la Crida, El Puig pone en marcha un programa que se extenderá durante las próximas semanas. Pasacalles, actividades y encuentros entre comisiones irán dando forma a un calendario que culminará en la semana grande de marzo. Las Fallas, además de su dimensión artística y festiva, representan un motor social que une generaciones y fortalece el tejido asociativo del municipio.
Desde este medio de comunicación queremos poner en valor la importancia de la Crida Fallera como punto de partida de unas fiestas que forman parte esencial de la identidad de El Puig. Este acto no solo abre oficialmente las Fallas 2026, sino que reafirma el papel de las comisiones, de las falleras mayores y de toda la ciudadanía en la preservación de una tradición que sigue creciendo año tras año.
Un comienzo que invita a vivir unas Fallas llenas de emoción, orgullo y espíritu fallero.


