El Puig afronta un cambio meteorológico significativo en los próximos días. Tras varias jornadas marcadas por un ambiente más propio de finales de verano que del otoño, la previsión de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) apunta a un notable descenso de las temperaturas que se hará especialmente evidente entre el jueves y el viernes.
La jornada de este miércoles ha estado marcada por unas temperaturas elevadas para la época del año, con valores cercanos a los 30 grados y una sensación más propia del final del verano que del mes de octubre.

La situación se mantendrá todavía este jueves, cuando se espera una temperatura máxima de 26 grados y una mínima de 16 bajo cielos completamente despejados y sin riesgo de precipitaciones. El ambiente seguirá siendo cálido durante las horas centrales del día, favorecido por la estabilidad atmosférica.
Sin embargo, el viernes llegará el cambio más destacado de la semana. La temperatura máxima descenderá hasta los 22 grados, cuatro grados menos que la jornada anterior, mientras que la mínima bajará hasta los 12 grados. Aunque el tiempo continuará siendo soleado, la sensación será notablemente más fresca, especialmente durante las primeras horas de la mañana y durante la noche.
La estabilidad continuará durante el fin de semana, aunque con temperaturas más suaves y plenamente otoñales. El sábado los termómetros oscilarán entre los 12 y los 23 grados, con algunos intervalos nubosos durante la segunda mitad del día. El domingo las temperaturas se mantendrán estables, con valores entre 13 y 23 grados.
De cara al inicio de la próxima semana, la previsión apunta a una ligera recuperación térmica, con máximas de 24 grados tanto el lunes como el martes. Las mínimas se moverán entre los 13 y los 15 grados, manteniendo un ambiente agradable.
Fin al paréntesis veraniego
La bajada prevista por la AEMET pondrá fin a varios días marcados por un calor poco habitual para estas alturas del otoño. Tras una primera mitad de semana con temperaturas claramente superiores a las habituales para octubre, la situación tenderá hacia una mayor normalidad meteorológica.
Además, los pronósticos mantienen una probabilidad de precipitaciones muy baja durante los próximos días, con valores que apenas alcanzan entre el 5 % y el 15 % a comienzos de la próxima semana. Todo apunta, por tanto, a que el descenso térmico llegará acompañado de cielos mayoritariamente despejados y tiempo estable.
De este modo, El Puig dejará atrás el ambiente casi veraniego de las últimas jornadas para recuperar un escenario mucho más acorde con el otoño mediterráneo, con días suaves, noches frescas y temperaturas más propias del mes de octubre.

