El Puig ha dado un paso decisivo para reforzar la seguridad vial y concienciar especialmente a la población más joven con la implantación de las nuevas normas de uso de los patinetes eléctricos, un medio de transporte cada vez más presente en el día a día del municipio. Para garantizar que la información llegue de forma clara y directa, el Ayuntamiento ha instalado lonas informativas en los tres centros educativos locales, donde se detallan las obligaciones actualizadas y las recomendaciones esenciales para circular con responsabilidad.

Las lonas recuerdan que el cumplimiento de la normativa es obligatorio y que la seguridad depende, en gran medida, de las decisiones individuales. Entre las medidas más relevantes destacan el registro obligatorio en la DGT, la exigencia de contar con un seguro de responsabilidad civil, el uso de luces durante la noche y la prohibición de utilizar auriculares o transportar a más de una persona en el vehículo. Un conjunto de normas que busca reducir riesgos, prevenir accidentes y fomentar una movilidad más segura y ordenada.
La iniciativa pone el foco en el alumnado, uno de los colectivos que más utiliza este tipo de vehículos. Con estas nuevas lonas, los centros educativos se convierten en espacios clave para la difusión de hábitos responsables, reforzando la idea de que la movilidad sostenible debe ir siempre acompañada de prudencia, respeto y conocimiento de las normas.

Una campaña que educa, protege y fortalece la convivencia en El Puig
Esta campaña de sensibilización representa mucho más que una acción informativa: es una apuesta estratégica por una movilidad más segura y una ciudadanía más consciente. Al llevar las normas directamente a los centros educativos, El Puig convierte la seguridad vial en un aprendizaje cotidiano, accesible y cercano para quienes más lo necesitan. Es una iniciativa que demuestra que el municipio no solo regula, sino que acompaña, educa y anticipa, ofreciendo herramientas claras para evitar riesgos y fomentar hábitos responsables.
Gracias a campañas como esta, El Puig avanza hacia un modelo de convivencia más seguro, más respetuoso y más comprometido con el bienestar colectivo. Un pueblo que entiende que la prevención empieza en la educación y que cada decisión individual contribuye a construir un entorno mejor para todas y todos.

