El auditorio del Centro Cultural La Marina vivió ayer una tarde irrepetible. Con todas las localidades ocupadas y un ambiente cargado de emoción, El Puig rindió homenaje a Raúl Flores ‘Moreta’, uno de los recortadores más influyentes del panorama nacional, que celebra 20 años de trayectoria marcada por la elegancia, la entrega y un estilo que ha dejado huella en la tauromaquia popular.

Aficionados, familiares, amigos y compañeros de profesión llenaron la sala para acompañar a Moreta en un acto tan esperado como merecido. Aunque anunció su retirada oficial en marzo del año pasado tras el Concurso de Recortadores de Fallas 2025, Raúl continúa vinculado a la fiesta y participa activamente en els bous al carrer de numerosos municipios, donde sigue siendo un referente y un apoyo para las nuevas generaciones.
El acto estuvo conducido por Nacho González, periodista y experto taurino, que hiló con precisión cada intervención, cada vídeo y cada recuerdo. En la pantalla del auditorio se proyectaron imágenes que repasaban dos décadas de momentos memorables: recortes limpios, quiebros medidos, entradas valientes y esa forma de torear a cuerpo limpio que lo convirtió en uno de los recortadores más respetados del país. Su estilo, siempre pulcro y elegante, fue destacado por todos los que tomaron la palabra.

A lo largo de la tarde fueron apareciendo compañeros de profesión, amigos de toda la vida y familiares que quisieron dedicarle unas palabras. Los Clavarios de Sant Roc 2026, organizadores del acto, subrayaron su compromiso por rendir homenaje “a una de las figuras más queridas y representativas del municipio”, destacando la importancia de reconocer públicamente su aportación a la fiesta.

Al finalizar el acto, Raúl Flores ‘Moreta’ nos atendió para compartir sus sensaciones tras una tarde que lo dejó visiblemente emocionado:
“La verdad que estuvo muy bien. Agradecer a la fiesta por todo lo que hicieron por mí y darle las gracias a toda la gente que estuvo, me hizo sentir muy especial.
Siempre llevaré el nombre de El Puig en mi corazón, aunque ahora me vaya a vivir fuera porque estoy en Vilafamés, el pueblo de mi novia. Pero El Puig siempre será mi casa.
Seguiré estando ahí en los toros para lo que haga falta, y este año voy a estar al lado de los chavales, todos los días de toros, ayudándolos en lo que haga falta.”

Un legado que seguirá creciendo más allá del ruedo
El homenaje a Raúl Flores ‘Moreta’ no fue únicamente un acto de reconocimiento: fue la confirmación de que hay trayectorias que trascienden el tiempo y se convierten en patrimonio emocional de un pueblo. Veinte años de valor, de respeto por el toro, de arte a cuerpo limpio y de una elegancia que marcó escuela se reunieron en una sola tarde para recordar que la grandeza no se mide solo en los concursos ganados, sino en la huella que se deja en quienes han compartido camino.
La Marina fue testigo de una verdad que quedó flotando en el aire: Moreta no se despide, evoluciona. Cambia el escenario, pero no el compromiso. Su figura, ya parte de la historia taurina de El Puig, seguirá presente en cada tarde de toros, en cada consejo a los jóvenes, en cada gesto de apoyo a la fiesta que lo vio crecer. Porque hay nombres que no se apagan con una retirada; se convierten en referentes, en memoria viva, en ejemplo para quienes vienen detrás.
Y así, entre aplausos que parecían no terminar, el público entendió que este homenaje no cerraba una etapa: la consagraba. Raúl Flores ‘Moreta’ deja un legado que no pertenece solo a su trayectoria, sino a todos los que lo han admirado, acompañado y celebrado. Un legado que seguirá creciendo, porque hay personas que, simplemente, ya forman parte de la identidad de un pueblo.
Desde La Veu del Puig, queremos dedicar unas palabras a quien ha sido, durante dos décadas, una de las expresiones más sinceras y valientes de nuestra cultura taurina. Raúl, tu nombre ha resonado en plazas, calles y concursos, pero también en conversaciones, recuerdos y emociones compartidas. Has representado a El Puig con orgullo, con respeto y con una forma de entender el recorte que ha elevado la fiesta y ha inspirado a generaciones enteras.
Has sido arte, has sido entrega, has sido ejemplo. Y lo más importante: has sido nuestro.
Tu trayectoria no solo se mide en los toros que has recortado, sino en la manera en que has llevado el nombre de El Puig por cada rincón donde has toreado a cuerpo limpio. En cómo has mirado al toro, pero también en cómo has mirado a tu gente. En cada gesto, en cada tarde, en cada riesgo asumido con la serenidad de quien sabe que la pasión también es una forma de responsabilidad.
Hoy, este pueblo te devuelve lo que tú le has dado durante veinte años: admiración, cariño y un reconocimiento que nace del corazón. Porque figuras como tú no se despiden; se quedan. En la memoria, en la fiesta y en la identidad de todos los que te han visto crecer, arriesgar, triunfar y emocionarse.
Raúl, gracias por estos veinte años.

