El Puig de Santa Maria ha guardado este viernes 20 de febrero de 2026 un minuto de silencio a las puertas del Ayuntamiento en memoria de María José y de su hija Noemí, asesinadas esta semana en Xilxes. A la concentración han acudido multitud de vecinos y vecinas, visiblemente emocionados y consternados por lo ocurrido, se han concentrado para mostrar su rechazo absoluto a la violencia machista y acompañar simbólicamente a las familias de las víctimas.
El silencio, profundo y respetuoso, ha reflejado la indignación y el dolor de un municipio que se niega a normalizar esta violencia. Miembros de la corporación municipal y trabajadores del Ayuntamiento también han participado en el acto, destacando la importancia de mantener la unidad social frente a esta lacra que sigue arrebatando vidas.

Los asesinatos de María José y de la joven Noemí, de tan solo 13 años, han conmocionado a toda la sociedad. Sus vidas, truncadas de forma brutal, han reabierto el debate sobre la necesidad urgente de reforzar los mecanismos de protección y prevención, así como de mejorar la coordinación institucional para evitar que tragedias como estas vuelvan a repetirse.
La violencia de género y la violencia vicaria siguen siendo dos de las expresiones más crueles del machismo. Ambos tipos de violencia constituyen una grave vulneración de los derechos humanos y exigen una respuesta firme, coordinada y constante por parte de las administraciones públicas.

En este sentido, desde distintos ámbitos se insiste en que la prevención debe comenzar en edades tempranas. La educación en igualdad, la detección de conductas machistas y la formación en los centros educativos son herramientas esenciales para combatir esta violencia. Es fundamental que niños y niñas aprendan a identificar comportamientos de control, celos o dominación, que sepan pedir ayuda y que cuenten con referentes adultos preparados para intervenir.
Denunciar salva vidas y las instituciones deben proteger
Desde La Veu del Puig queremos subrayar la importancia de que todas las mujeres que sufran maltrato denuncien, sin miedo y sin sentirse solas. La violencia machista no es un asunto privado: es un problema social que exige acción inmediata.
Es imprescindible que las administraciones públicas y los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado estén a la altura, reforzando los mecanismos de protección, mejorando la coordinación institucional y garantizando que ninguna mujer ni ningún menor quede desprotegido.
Como medio local, reafirmamos nuestro compromiso: Ni una mujer menos. Ni una niña menos. Ni una vida más arrebatada por la violencia machista.


