El Monasterio de Santa María de El Puig acogió el pasado 23 de mayo el XXIV Capítulo Ordinario del Senado del Museo de la Imprenta de Valencia, una cita anual que reúne a la Asociación de Amigos del Museo de la Imprenta y que este año ha adquirido un significado especial. Tras dos años de cierre del museo y una actividad limitada, el Senado celebró un encuentro que combinó memoria, reconocimiento, nuevas incorporaciones y un anuncio decisivo para el futuro de la institución: la reapertura del Museo de la Imprenta está prevista para antes de finalizar 2026.
La sesión tuvo lugar en la Capilla de la Comunidad del Monasterio, donde autoridades, miembros de la Junta Directiva y senadores y senadoras se reunieron para reivindicar el valor de la palabra impresa como legado cultural y motor histórico. Se recordó que cada página impresa ha sido puente entre generaciones, testimonio de ideas y motor de cambios históricos, y que el museo es un espacio vivo que resguarda historias, inspira creatividad y honra el trabajo de quienes han dedicado su vida al noble arte de imprimir.

El presidente del Senado, Antonio García Mengot, agradeció la acogida del monasterio y la presencia de las autoridades, entre ellas el alcalde de El Puig, Marc Oriola, y el director general de Cultura de la Generalitat Valenciana, Ignacio Prieto. En su intervención, señaló que el cierre del museo en 2025 afectó profundamente a la actividad de la asociación, reducida prácticamente a la gestión administrativa, pero anunció que esta situación cambiará radicalmente a partir de este capítulo. La administración autonómica ha comunicado el inicio inminente de las obras para la reapertura del museo, prevista para antes de finalizar el año.
García Mengot destacó que el Museo de la Imprenta, considerado el segundo en importancia de Europa, constituye una joya cultural que debe ponerse en valor entre administraciones y sociedad civil, y que el edificio del Monasterio de El Puig debería figurar en cualquier circuito cultural relevante. También avanzó las líneas de trabajo que marcarán la nueva etapa del Senado: retomar la edición de los Temas del Museo, consolidar el fondo editorial, difundir tesis doctorales, actualizar la web y reforzar la colaboración con asociaciones profesionales del ámbito gráfico.

Nombramiento de nuevos senadores y recuperación del boletín del XXIII Capítulo
Durante el capítulo se presentó la propuesta de nombramiento de trece nuevos senadores: Joan Josep Díaz Lillo, Bienvenida Dolz Climent, José Vicente Dolz Climent, Fernando Marqués Ferrer, Tonica Martí Guillem, Nicolás Monteagudo Villanueva, Miquel Nadal i Tárrega, Marc Oriola Pla, Jesús Pérez López, Ignacio Prieto Mansanet, Isidoro Fernando Sánchez Carranza, Alfredo Serrano Baixauli y Salvador Tormo Almerich.
Además, debido a que en 2025 no se confeccionó el boletín correspondiente al XXIII Capítulo, se incorporaron también los senadores nombrados ese año, entre ellos José R. Balaguer Benjumea, Ricardo Bayón Pellicer, Miguel Ángel Calero Trimiño, Ricardo Chumillas López, Vanessa Chumillas Mas, Julio Fort Villalba, Vicenta Fort Villalba, Ángel García Bañegil, Juan Gomis Coloma, Dionís Gutiérrez Rosich, Daniel Matoses Alereu, Eva Mengual Juncos, Miguel C. Muñoz Feliu, Pablo Naranjo Cantero, Ibán Ramón Rodríguez, Rodrigo Sánchez Lozano, Miguel Selvi Garayoa y Sofía Vivancos Comes.

Nueva Junta Directiva para una etapa de renovación
El capítulo incluyó la elección de la nueva Junta Directiva del Senado del Museo de la Imprenta, que queda formada por Antonio García Mengot como presidente, Enrique Fink Hurtado como presidente de honor, José Luis Martín Montesinos como vicepresidente, Julián Martínez López como tesorero y Jesús Pérez López como secretario. Los vocales son Francisco Añón, Manuel Caudet, Ángel García Bañegil, José Ruiz Gómez, Ibán Ramón, Víctor Izquierdo, Tonica Martí e Ignacio Prieto Mansanet.
La tradicional invocación de los senadores, realizada por el secretario general, rindió homenaje a Johannes Gutenberg y a todos los impresores del mundo que, mediante el noble arte de imprimir, han logrado que la cultura no sea patrimonio de unos pocos. La invocación se recitó en castellano, valenciano y alemán, reafirmando el carácter universal de la imprenta y su papel en la democratización del conocimiento.

Donaciones de gran valor histórico y ampliación del patrimonio del museo
El capítulo recogió diversas donaciones de gran valor histórico. Sebastián Vernetta Barrera entregó un densitómetro marca EEL, un rodillo entintador y tramas de litografía de los años 60 y 70 utilizadas en Artes Gráficas Vicent, junto con placas de cristal pancromáticas antihalo de Valca. La editorial valenciana Campgràfic donó una colección completa de cerca de setenta títulos, incluidos los opúsculos navideños tradicionales. Francisco de Paula Martínez Vela donó una copia del libro Jikji, impreso en 1377 con tipos móviles metálicos, considerado la obra más antigua realizada con esta técnica, así como una caja de tipos coreanos hangul.
El Senado destacó su colaboración en la exposición «Una vida entre llibres. La impremta valenciana a través de Serrano Morales«, organizada por el Ayuntamiento de València y comisariada por Enrique Fink Hurtado. La asociación cedió la impresora Gutenberg para demostraciones públicas y varios senadores participaron en conferencias y rutas culturales, entre ellos Fermín de los Reyes, Rosa Gregori Roig, Nicolás Bas Martí, Enrique Fink Hurtado, Arantxa Guerola Inza y Begoña Valero Blázquez. Se organizaron rutas urbanas sobre la Valencia de Cervantes y Timoneda y sobre los vestigios de la imprenta valenciana de los siglos XIX y XX, que reunieron a numerosos interesados. Alfredo Lazo Molina y Alicia Cabrera García realizaron demostraciones de impresión con minerva y con la prensa Gutenberg.

Homenaje a los senadores fallecidos
El capítulo incluyó un emotivo obituario dedicado al senador José Huguet Chanzá, fallecido el 7 de abril de 2025, fundador del Museo Nacional de la Imprenta Jacobo Vizlant-Lambert Palmart en 1986 junto con Ricardo Vicent y Gonzalo Sales, primer secretario del Senado en 1987 y donante de algunas de las mejores piezas del museo. También se rindió homenaje a Amparo Añón Baylach, miembro de Fotograbados Añón, autora de publicaciones sobre folklore valenciano y donante de materiales esenciales para el museo.
Museo de la Imprenta: patrimonio, cultura y futuro
La celebración del XXIV Capítulo del Senado del Museo de la Imprenta no es solo un acto protocolario: es la reafirmación de una institución que custodia uno de los patrimonios culturales más singulares de Europa. La imprenta, origen de la difusión del conocimiento y motor de la modernidad, encuentra en este museo un espacio único para su estudio, su preservación y su transmisión a nuevas generaciones. La necesidad de reanudar la actividad es, por tanto, una cuestión cultural de primer orden. La reapertura del museo permitirá recuperar un lugar imprescindible para investigadores, estudiantes, profesionales del diseño y las artes gráficas, y para cualquier ciudadano que desee comprender cómo la palabra impresa ha moldeado nuestra historia.
El Monasterio de Santa María de El Puig, sede del museo, añade una dimensión excepcional a esta misión. Pocas instituciones pueden ofrecer un entorno tan privilegiado: un recinto histórico, espiritual y monumental que convierte cada visita en una experiencia de contemplación y aprendizaje. La imprenta y el monasterio forman un binomio único, donde patrimonio arquitectónico y patrimonio gráfico dialogan y se enriquecen mutuamente.
La reactivación del museo no solo devolverá a la Comunitat Valenciana un referente cultural de primer nivel, sino que permitirá que este enclave vuelva a ser un espacio vivo, abierto, dinámico y útil para la sociedad. El Senado del Museo de la Imprenta, con su renovada Junta Directiva y la incorporación de nuevos senadores, se prepara para liderar esta nueva etapa con la convicción de que la cultura, la memoria y la historia deben seguir teniendo un lugar donde imprimirse, preservarse y celebrarse.
El Museo de la Imprenta pronto volverá a ser de nuevo el gran espacio valenciano para estudiar, conservar y contemplar la historia de la palabra impresa.

