La Societat Unió Musical Santa Maria del Puig (SUMP) celebró el pasado 27 de diciembre un Concierto de Navidad que quedará en el recuerdo por su carácter único y profundamente emotivo. Por primera vez en la historia, la banda sinfónica actuó por Navidad en la Iglesia del Monasterio de El Puig, compartiendo escenario con la Coral Julio Ribelles y el Coro de la Escuela, en una tarde que unió generaciones, música y comunidad.
El acto comenzó con unas palabras de bienvenida que destacaron el espíritu familiar del evento y el agradecimiento a Don Melchor por facilitar los ensayos y la celebración en un espacio tan especial. La primera parte estuvo protagonizada por la Coral Julio Ribelles, dirigida por María Victoria Hernández, primera mujer en asumir la dirección invitada de la coral, que interpretó un repertorio navideño con piezas como Adeste Fideles, La Nit de Nadal, El noi de la mare y Noche de paz.

Tras una breve pausa para preparar el escenario, la banda sinfónica sorprendió al público con un sketch improvisado protagonizado por la directora Sofía Zarzoso y los percusionistas Alberto y Samuel, que actuaron como dos “manitas” que venían a arreglar la iglesia y se encontraban con la banda. El humor y la cercanía arrancaron risas y aplausos antes de dar paso a las obras interpretadas: Sandpaper Ballet, A Most Wonderful Christmas, Annen Polka y All I Want for Christmas Is You, esta última tan celebrada que el público pidió repetirla, obligando a improvisar un fragmento final como bis.
Uno de los momentos más entrañables llegó con la participación del Coro de la Escuela, formado por 12 niños y niñas, que cantaron Peces en el río junto a la banda, emocionando a las familias y llenando el templo de ternura y esperanza.
El concierto contó con la presencia de Pepe Súñer, ya habitual en las citas musicales del municipio, y con un gesto que dio sentido profundo al evento: el regreso de 15 músicos que viven fuera del pueblo, venidos desde Galicia, Barcelona, Segovia, entre otros lugares, que volvieron a su casa musical por Navidad. Algunos llevaban más de 10 años sin tocar con la banda. Los reencuentros entre generaciones fueron conmovedores, y se inmortalizaron con una foto conjunta en el altar, símbolo de una comunidad que se reencuentra a través de la música.

La presidenta de la SUMP, Berta Del Río, destacó la importancia humana y simbólica de este concierto: “Este concierto está pensado para abrir las puertas de par en par y acoger a quienes vuelven a casa por Navidad. Ver a tantos músicos regresar después de tantos años, reencontrarse con sus compañeros y mezclarse con las nuevas generaciones ha sido emocionante. Esto es lo que da sentido a la música: la comunidad que crea”.
También subrayó el compromiso de la sociedad musical con el futuro: “La junta va a seguir trabajando para tender puentes, fortalecer el tejido social y hacer de la SUMP un espacio donde todas las generaciones se sientan parte. En enero empezamos a diseñar todo lo que viene, con ilusión y con la convicción de que esto es solo el principio”.

Mirando al futuro
El Concierto de Navidad de la SUMP no fue solo una celebración musical, sino una muestra del camino que la sociedad musical quiere seguir: abrir puertas, unir generaciones y reforzar el tejido social que sostiene la vida cultural de El Puig. La emoción compartida, los reencuentros entre músicos de distintas épocas y la participación de los más pequeños recordaron que la música sigue siendo un hogar común, un lugar al que siempre se vuelve.
La SUMP despide así el año con gratitud y esperanza, y con la mirada puesta en los proyectos que ya se preparan para 2026. Y la primera parada de este nuevo camino ya tiene fecha: el próximo 6 de marzo, con el esperado Concierto Fallero, una cita que volverá a reunir a músicos, familias y vecinos en torno a la música que da identidad al pueblo.


