El Frontó J.A. Montesa vivió una de las noches más intensas de esta edición del Trofeu Durà, con dos semifinales que ofrecieron sensaciones muy distintas pero que mantuvieron al público entregado de principio a fin. La categoría B dejó una partida marcada por la lesión de uno de los pilotaris, mientras que la categoría A regaló un gran duelo que ya forma parte de las grandes veladas del frontón.
Segunda semifinal de categoría B: Salva y Montesa frente a Zacarías y Lemay
La tarde arrancó con un ambiente excepcional. Las gradas inferiores estaban prácticamente llenas y la afición esperaba con ganas el enfrentamiento entre Salva y Montesa y Zacarías y Lemay, un duelo que prometía ritmo, técnica y emoción desde el primer tanto. Los primeros compases confirmaron las expectativas: puntos largos, acciones de calidad y un público que respondía con entusiasmo.
Sin embargo, la partida quedó marcada por un momento desafortunado. En el tanto 18, Montesa sufrió un pinchazo en la parte posterior de la pierna, en la pantorrilla, que le impidió continuar. La lesión obligó a detener la semifinal sin haber llegado a la mitad del encuentro, dejando a la afición con la sensación de que la partida podía haber sido una de las más destacadas del torneo. Aun así, los cuatro pilotaris dejaron destellos de calidad que reafirmaron el nivel competitivo de esta edición.

Segunda semifinal de categoría A: Genovés II y Alejandro contra Saül y Puma
La segunda partida de la noche transformó el frontón en un escenario vibrante. Desde el primer tanto, la igualdad fue absoluta y los cuatro pilotaris ofrecieron un nivel extraordinario. Genovés II y Alejandro se enfrentaban a Saül y Puma en una semifinal que mantuvo al público en vilo durante todo el encuentro.
Genovés II firmó una actuación magistral, desplegando todo su repertorio con una seguridad admirable. Saül mostró un brazo suelto, potente y preciso. Alejandro mantuvo su habitual solidez, aportando equilibrio y lectura del juego. Puma completó una noche brillante, decisivo en los momentos clave. El tanteo avanzó siempre parejo, con alternativas constantes y puntos que hicieron vibrar al frontón.
En el tramo final, Genovés II y Alejandro parecían encaminarse hacia la victoria con un 39-35 que parecía definitivo. Sin embargo, la partida guardaba un giro inesperado. Saül y Puma reaccionaron con una determinación admirable, encadenaron tantos decisivos y culminaron una remontada épica para imponerse por 39-41. El público estalló en aplausos ante una semifinal que, por su intensidad y calidad, ya forma parte de las grandes noches del Trofeu Durà.

El Trofeu Durà confirma su grandeza: un torneo que late al ritmo de la afición
Las segundas semifinales del XXII Trofeu Durà volvieron a demostrar por qué este torneo es una de las joyas deportivas del calendario valenciano. La entrega de los pilotaris, la intensidad de cada quince y la respuesta de un público que llenó el frontón con pasión y respeto consolidan una edición que crece en prestigio y emoción.
La categoría B dejó la imagen más humana del deporte, recordando que la pilota también se escribe con esfuerzo y fragilidad. La categoría A, en cambio, ofreció una de esas partidas que se transmiten de generación en generación, una remontada que ya forma parte de la memoria colectiva del frontón.
El Trofeu Durà avanza hacia su desenlace con la fuerza de las grandes citas: tradición, identidad y una afición que no solo acompaña, sino que da sentido a cada golpe. En El Puig, la pilota no es solo un juego; es un patrimonio vivo que se renueva cada noche de competición.

