La Dirección General de Tráfico (DGT) ha puesto en marcha el Registro Nacional de Vehículos de Movilidad Personal (VMP), lo que convierte en obligatorio inscribir todos los patinetes eléctricos que circulen por España. La medida, ya en vigor desde este 2026, afecta a millones de usuarios y supone un cambio normativo de gran alcance en la movilidad urbana.
El registro ya está operativo en la sede electrónica de la DGT, donde los propietarios pueden completar el trámite desde hoy mismo. La inscripción será imprescindible para poder circular legalmente y estará vinculada a la contratación de un seguro obligatorio de responsabilidad civil, que también pasa a exigirse de forma generalizada.
Identificación obligatoria para mejorar la seguridad
La DGT explica que el nuevo registro permitirá identificar oficialmente cada patinete, facilitar la trazabilidad en caso de accidente o infracción y unificar criterios en todo el país. En España circulan actualmente más de cuatro millones de VMP, lo que convierte esta medida en una de las regulaciones más relevantes de los últimos años.

Cómo registrar el patinete
El proceso se realiza de forma telemática y requiere:
- Identificación del propietario mediante certificado digital o Cl@ve.
- Datos técnicos del patinete (marca, modelo, número de serie, potencia).
- Certificado de características del fabricante, obligatorio para los VMP comercializados desde 2024.
Una vez validado el trámite, la DGT asigna un número de identificación único, equivalente a una matrícula administrativa, aunque sin necesidad de colocar placa física.
Seguro obligatorio y multas por incumplimiento
Tras el registro, los propietarios deberán contratar un seguro de responsabilidad civil que cubra daños a terceros. Las aseguradoras solo podrán emitir la póliza si el patinete está inscrito en el registro estatal.
Las sanciones ya están activas:
- 200 euros por circular sin registrar el VMP.
- Hasta 500 euros por hacerlo sin seguro obligatorio.
Los ayuntamientos podrán añadir sanciones adicionales según sus ordenanzas, especialmente en materia de estacionamiento o circulación por zonas prohibidas.
Un cambio que marcará la movilidad urbana
La DGT insiste en que el objetivo no es limitar el uso del patinete eléctrico, sino ordenarlo y garantizar la convivencia con peatones, bicicletas y vehículos tradicionales. El registro y el seguro serán exigencias comunes en toda España, mientras que los municipios seguirán regulando aspectos como velocidad, zonas de circulación y estacionamiento.
Con esta medida, Tráfico busca dar respuesta al crecimiento acelerado de los VMP y reforzar la seguridad en las ciudades, donde los patinetes se han convertido en un elemento habitual del paisaje urbano.


