Los usuarios de patinetes eléctricos afrontan desde el 1 de octubre una nueva etapa marcada por el endurecimiento de las normas de circulación. La entrada en vigor de la actualización del Reglamento General de Circulación, impulsada por la Dirección General de Tráfico (DGT), introduce nuevas obligaciones destinadas a reforzar la seguridad de los denominados usuarios vulnerables de la vía, entre los que se encuentran peatones, ciclistas, motoristas y conductores de vehículos de movilidad personal (VMP).
La reforma, aprobada por el Consejo de Ministros el pasado 23 de junio, responde al objetivo de adaptar la normativa a la nueva realidad de la movilidad urbana, donde los patinetes eléctricos se han consolidado como una alternativa habitual para desplazarse por las ciudades. Según la DGT, los cambios buscan centrar la regulación en la protección de las personas y en la convivencia segura en los entornos urbanos.

Entre las principales novedades destaca la fijación de una edad mínima de 15 años para conducir un vehículo de movilidad personal, una medida con la que Tráfico pretende mejorar la seguridad y establecer criterios homogéneos en todo el territorio nacional.
Otra de las modificaciones más relevantes es la obligatoriedad del casco de protección, que pasa a ser un requisito indispensable para circular con un patinete eléctrico. Además, los usuarios deberán llevar chaleco reflectante durante la noche o en situaciones de escasa visibilidad, aumentando así su visibilidad ante el resto de conductores.
La normativa también establece que los conductores profesionales de vehículos de movilidad personal deberán utilizar el chaleco reflectante en todo momento. El incumplimiento de esta obligación, así como de las normas relacionadas con el uso del casco y la visibilidad, puede ser considerado una infracción grave sancionada con 200 euros.
Entre las novedades que afectan directamente a la circulación destaca asimismo la obligación de llevar siempre encendido el sistema de alumbrado del vehículo, independientemente de la hora del día, una medida orientada a mejorar la detección de estos vehículos por parte del resto de usuarios de la vía.
La actualización reglamentaria introduce además cambios fuera de los núcleos urbanos, donde a partir de ahora se permite que los patinetes eléctricos puedan circular por vías segregadas del tráfico motorizado, como carriles bici y otras infraestructuras específicamente diseñadas para la movilidad sostenible.
Estas medidas se suman a otras reformas que ya han entrado en vigor durante 2026 y que han supuesto un importante cambio para los propietarios de patinetes eléctricos. Entre ellas destacan la obligatoriedad de contratar un seguro de responsabilidad civil y la necesidad de inscribir el vehículo en el Registro Nacional de Vehículos de la DGT, requisitos que ya forman parte del marco regulador de los VMP.
Más seguridad y mayor control para una movilidad en plena expansión
La creciente presencia de los patinetes eléctricos en calles y ciudades ha obligado a las administraciones a adaptar la normativa a una realidad cada vez más extendida. Las nuevas medidas impulsadas por la DGT buscan reducir riesgos, mejorar la convivencia entre los distintos usuarios de la vía y reforzar la protección de quienes utilizan medios de transporte alternativos. Con casco obligatorio, edad mínima, alumbrado permanente y mayores exigencias de visibilidad, los conductores de patinetes afrontan desde octubre un escenario de mayor responsabilidad, más seguridad y un control más estricto de una movilidad que ya forma parte del día a día de miles de ciudadanos.

