La Falla El Trencall vivió anoche una de las veladas más divertidas de estas fallas con el estreno de “L’hospital tranquil”, la nueva producción de su grupo de teatro. A las 22:30 horas se abrieron las puertas del Centro Cultural La Marina y, en cuestión de minutos, todas las butacas quedaron ocupadas por falleros y falleras que aguardaban con entusiasmo la función. Los pasillos también se llenaron por completo, creando un ambiente vibrante que anticipaba una noche cargada de humor y complicidad.
La representación comenzó a las 23:00 horas con el aforo completo y un público entregado. Además, la función pudo seguirse en directo por TV El Puig tanto desde la página web como desde el canal oficial de YouTube, lo que permitió que muchos vecinos y falleros disfrutaran del estreno desde casa. Quien se la perdiera o desee volver a verla puede hacerlo de nuevo pinchando en este enlace o accediendo directamente al canal de YouTube.

Un hospital donde lo “tranquilo” es lo último que ocurre
La obra, ambientada en un hospital que de tranquilo solo tiene el nombre, ofreció una sucesión de situaciones disparatadas que arrancaron carcajadas desde el primer minuto. El paciente Manolo Fabregat lo resumió con una frase que se convirtió en uno de los momentos más celebrados de la noche: “Hospital tranquilo sí… unas médicas que no quieren trabajar, un atracador en prácticas, unas enfermeras con una batidora, unas enterradoras buscando un cadáver… sí, sí, muy tranquilo. Yo creo que mañana vuelvo”.
La comedia avanzó entre personajes tan peculiares como entrañables: una embarazada a punto de dar a luz y un padre primerizo que se desmayaba una y otra vez, un paciente con gastroenteritis que revolucionaba la sala, dos señoras de la limpieza que conquistaron al público con su simpatía, vendedoras de medicamentos que aparecían en los momentos más inesperados, enterradoras y un cura en busca de un cadáver extraviado y hasta enfermeras despistadas que estuvieron a punto de amputar la pierna equivocada a una paciente con problemas de vista. A todo ello se sumó un técnico de sonido que, en un giro tan absurdo como hilarante, dejó sin semáforos a veinticuatro calles, obligando a intervenir a la policía para que la maratón pudiera atravesar el hospital.

Un trabajo impecable del grupo de teatro
La puesta en escena, el vestuario, la coordinación técnica y la interpretación demostraron que detrás de esta obra hay muchas horas de ensayo, dedicación y un profundo amor por el teatro. El grupo de la Falla El Trencall volvió a evidenciar que su creatividad no tiene límites y que su compromiso con la cultura es tan sólido como su espíritu festivo. El público respondió con risas constantes, aplausos espontáneos y una ovación final que confirmó el éxito rotundo de la noche.
El estreno de “L’hospital tranquil” es una prueba más de que las Fallas no son solo pólvora, música y monumentos. Son también teatro, humor, creatividad, participación vecinal y una forma de entender la cultura desde la comunidad. La Falla El Trencall ha demostrado, una vez más, que las comisiones falleras son auténticos motores culturales capaces de llenar auditorios, emocionar a su gente y ofrecer espectáculos de calidad.
Anoche no solo se estrenó una obra de teatro: se celebró la capacidad de las Fallas para generar cultura viva, cercana y hecha por su propia gente. Una noche redonda que confirma que, cuando el teatro y las Fallas se unen, el resultado es pura magia.
¡Enhorabuena!


