El Puig de Santa Maria se prepara para vivir este sábado 9 de mayo uno de los actos más esperados y emotivos de su calendario religioso: la Peregrinación a la Mare de Déu dels Desemparats, organizada por la Parroquia de El Puig. Una cita que, año tras año, reúne a vecinos de todas las edades en un camino compartido de fe, tradición y comunidad.
La jornada comenzará a las 21:00 horas con una cena en el espacio de Catequesis, donde los participantes podrán reunirse antes de iniciar el recorrido. A las 21:30 horas se llevará a cabo el reparto de los tradicionales mocadors, disponibles por 2 euros, un símbolo que identifica a los peregrinos y que se ha convertido en parte esencial de esta experiencia colectiva.

A las 22:00 horas tendrá lugar la Oración del Peregrino, un momento de recogimiento y preparación espiritual que marca el inicio de la noche. Finalmente, a las 22:30 horas, arrancará la peregrinación nocturna, un recorrido que combina devoción, convivencia y el sentimiento compartido de caminar juntos hacia la Mare de Déu dels Desemparats.
Desde la parroquia recuerdan que se trata de una actividad abierta a toda la ciudadanía, pensada para disfrutarla en familia, con amigos o de manera personal, y que cada año fortalece los lazos comunitarios del municipio.
Una invitación a vivir, sentir y caminar juntos una tradición que une a El Puig
La Peregrinación a la Mare de Déu dels Desemparats es mucho más que un acto religioso: es un latido compartido, un gesto que atraviesa generaciones y que cada año recuerda a El Puig quién es y qué valores lo sostienen. En cada paso, en cada oración y en cada silencio compartido, se teje una identidad colectiva que ha sobrevivido al paso del tiempo porque nace del corazón del pueblo.
Caminar hacia la Mare de Déu es caminar hacia nuestras raíces, hacia la memoria de quienes lo hicieron antes y hacia la esperanza de quienes lo harán después. Es un recorrido que no entiende de edades ni de diferencias, porque todos los vecinos encuentran en él un espacio de encuentro, de serenidad y de comunidad. La peregrinación es, en definitiva, un espejo donde el Puig se reconoce unido, fuerte y orgulloso de su tradición.
Por eso, esta edición es una oportunidad para que nadie se quede al margen. Para que las familias compartan camino, para que los jóvenes descubran el valor de lo que heredaron, para que los mayores revivan recuerdos que siguen iluminando sus pasos. Una noche para caminar juntos, para sentir el calor del pueblo y para mantener viva una tradición que sigue siendo uno de los pilares espirituales y emocionales del Puig de Santa Maria.
La Parroquia de El Puig invita a todos los vecinos y vecinas a participar, a dejarse acompañar por la comunidad y a formar parte de un camino que no solo lleva a la Mare de Déu, sino también a lo mejor de nosotros mismos como pueblo. Porque cuando El Puig camina unido, su tradición se engrandece y su identidad se fortalece.

