Los alumnos de 2-3 años de la Escuela Infantil El Pati han disfrutado esta mañana de una salida al huerto, una actividad que forma parte del proyecto pedagógico del centro y que apuesta por una educación basada en la experiencia directa, la exploración y el contacto con la naturaleza. Una manera de aprender que se aleja de los modelos tradicionales y que sitúa a los niños en el centro del proceso educativo.

A las 9:30 horas, los pequeños esperaban en el patio, preparados para subir al autobús. Antes de salir, las maestras les explicaron en el aula, con calma y detalle, en qué consistiría la actividad y qué iban a hacer durante la mañana. Después, organizados en grupos, se dirigieron al autobús para iniciar el breve trayecto hasta el huerto, ubicado en el término municipal de El Puig.
Una vez allí, los niños han pasado la mañana tocando tierra, manipulando agua, observando hortalizas y moviéndose con libertad. Han plantado, recolectado, regado y también han disfrutado pintando piedras con acuarelas. Una experiencia completa que combina creatividad, motricidad, sensorialidad y conexión con el entorno natural.

La directora de El Pati, Bea Ribes, ha puesto en valor el proyecto de huerto como una pieza clave del modelo educativo del centro: “En El Pati llevamos un proyecto de huerto que forma parte de nuestro día a día. Plantamos siempre productos de temporada, en línea con los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2030, y los niños participan en todo el proceso. Hoy, por ejemplo, hemos recogido lechugas y coliflores, y hemos plantado calabacín y berenjena. Es un proyecto anual que nos permite trabajar la sostenibilidad, el respeto por la naturaleza y la paciencia que requieren los ciclos de la vida.”
Además, destaca que este tipo de experiencias permiten a los niños comprender el origen de los alimentos, desarrollar hábitos saludables y fortalecer su vínculo con el entorno natural.

Aprender desde la naturaleza: una pedagogía que transforma
La salida al huerto es una de las actividades que El Pati realiza varias veces a lo largo del curso, entendiendo la naturaleza como un aula viva. Este enfoque permite a los niños:
- Desarrollar autonomía, al explorar y tomar pequeñas decisiones.
- Potenciar la motricidad, mediante actividades manipulativas como plantar o regar.
- Estimular la curiosidad científica, observando cambios y ciclos naturales.
- Trabajar la educación emocional, aprendiendo a cuidar, esperar y respetar.
- Conectar con el entorno, fomentando el respeto por la naturaleza desde edades tempranas.
El Pati apuesta por una educación que se construye desde la vivencia, el juego y la experimentación, ofreciendo a los niños experiencias reales que enriquecen su desarrollo integral.

Un proyecto inspirado en los modelos educativos nórdicos
El proyecto pedagógico de El Pati se inspira en los modelos de los países nórdicos, donde la naturaleza, la autonomía infantil y el aprendizaje vivencial son pilares fundamentales. Para profundizar en estas metodologías, la directora del centro, Bea Ribes, junto con maestras del equipo educativo, realizaron en octubre de 2025 una estancia formativa en Noruega, visitando escuelas infantiles de referencia en el norte de Europa.

Durante esta estancia, el equipo pudo observar prácticas educativas basadas en:
- El uso del exterior como espacio principal de aprendizaje.
- La confianza plena en la capacidad del niño para explorar y decidir.
- La importancia del juego libre como herramienta pedagógica.
- La integración de la naturaleza en la vida diaria del aula.
Estas experiencias han permitido trasladar a El Puig un enfoque más abierto, respetuoso y alineado con los modelos más avanzados de Europa, reforzando la identidad pedagógica del centro.

Un reconocimiento que avala este camino: Premio del Consell Escolar de la Comunitat Valenciana
La Escuela Infantil El Pati ha sido reconocida en los Premios del Consell Escolar de la Comunitat Valenciana por su modelo educativo innovador, respetuoso y centrado en la infancia.
El centro fundamenta su proyecto en la neurociencia, la pedagogía contemporánea y la evidencia empírica, garantizando un aprendizaje significativo. Además, trabaja de forma profunda la dimensión emocional, inspirándose en autores como Daniel Goleman y Rafael Mora, fomentando el bienestar, la empatía y el autoconocimiento.

Una escuela que educa desde la experiencia y para la vida
La jornada en el huerto es un reflejo del espíritu de El Pati: aprender haciendo, sentir para comprender, experimentar para crecer. Cada salida, cada propuesta y cada actividad está diseñada para que los niños desarrollen sus capacidades de forma natural, respetuosa y significativa.
Pero el valor de este proyecto va más allá de una mañana entre plantas y tierra. El Pati representa una manera de entender la educación que trasciende el aula, que reconoce la importancia del juego libre, del movimiento, de la curiosidad y del contacto con el entorno como motores esenciales del desarrollo infantil. En un mundo cada vez más acelerado y digitalizado, el centro reivindica la necesidad de ofrecer a los niños espacios reales donde puedan explorar, equivocarse, descubrir y construir su propio aprendizaje.
Este enfoque, reforzado por la formación internacional del equipo docente y por el reconocimiento institucional recibido, convierte a El Pati en un referente de innovación pedagógica. Su apuesta por una educación respetuosa, conectada con la naturaleza y basada en la evidencia científica no solo beneficia a los alumnos, sino que también inspira a familias, docentes y a toda la comunidad educativa del municipio.
El Pati demuestra que otra forma de educar es posible: una forma que acompaña, que escucha, que observa y que confía en la infancia. Una forma que siembra hoy las raíces de una sociedad más consciente, más empática y más conectada con su entorno.


