Los equipos de El Puig C.E. afrontaron un fin de semana repleto de partidos, esfuerzo y emociones, con resultados variados pero con un denominador común: la entrega de todos los jugadores y el compromiso del club con la formación y la competitividad en cada categoría. Entre todos los encuentros, destacó la victoria del Juvenil A, empujado por una afición que volvió a demostrar que es un pilar fundamental del equipo.
Prebenjamín A
El Prebenjamín A firmó un empate sin goles en su visita al Rafelbuñol, en un partido muy igualado y condicionado por el fuerte viento, que dificultó la comunicación y la concentración de los más pequeños. Aun así, el equipo compitió de principio a fin y volvió a mostrar una gran solidez defensiva: tres porterías a cero en los últimos cuatro partidos y solo un gol encajado.
Alevín B
El Alevín B sufrió una dura derrota frente al Mare Nostrum, que se impuso por un contundente 10–1. El equipo no logró imponer su estilo habitual y cayó en un juego precipitado, sin elaboración ni movilidad. Un marcador abultado que deja margen para aprender y seguir creciendo.
Infantil A
El Infantil A empató 1–1 en el campo del Gilet, en un encuentro muy físico y cerrado debido a las reducidas dimensiones del terreno de juego. Tras empezar por detrás, El Puig igualó el marcador con un gol olímpico y dispuso de dos ocasiones claras en el último minuto para llevarse la victoria.

Alevín C
El Alevín C cayó por 1–4 ante el Albuixech en un partido en el que faltó intensidad, ideas y ritmo. Un encuentro que sirve como toque de atención y que recuerda que sin competir al máximo nivel, cualquier rival puede imponerse.

Benjamín A
El Benjamín A perdió 2–6 frente al Massamagrell tras una primera parte muy complicada en la que encajó cuatro goles en córners. En la segunda mitad, el equipo reaccionó, mejoró sensaciones y anotó dos buenos goles, mostrando capacidad de respuesta.

Alevín A
El Alevín A logró una gran victoria por 5–1 ante el Rayo Benimaclet. Tras un inicio frío y un 0–1 en contra, el equipo reaccionó con fuerza, se marchó 3–1 al descanso y controló la segunda parte con autoridad. Un triunfo que mantiene al conjunto en la zona alta.

Benjamín B
El Benjamín B cayó 2–0 frente al Extramurs en un campo muy pequeño que condicionó el juego. El rival se impuso por intensidad y acierto, aprovechando errores evitables. El Puig dispuso de ocasiones, pero faltó eficacia.

Juvenil A
El Juvenil A firmó una victoria muy celebrada por 2–1 ante el Torre Levante, empujado por una afición que llenó la grada y no dejó de animar. El equipo respondió con carácter, esfuerzo y un triunfo que refuerza la unión del grupo y la confianza en la dinámica del equipo.

Amateur B
El Amateur B cayó por 1–6 ante el Foios, en un partido duro en el que el marcador no reflejó el esfuerzo del equipo. El grupo mantiene la confianza y el compromiso para revertir la situación.

Cadete B
El Cadete B venció por 6–2 al Canet tras una primera parte excelente, en la que aprovechó el viento a favor y mostró una clara superioridad. En la segunda mitad, con el marcador muy a favor, el equipo se relajó y encajó dos goles. Buen partido, con un aprendizaje evidente.

Infantil B
El Infantil B perdió 2–3 frente al Mare Nostrum en un encuentro competido que se decidió por detalles. El equipo mostró carácter y momentos de buen juego, pero el rival fue más efectivo en las áreas.

Un club que crece desde la entrega y la identidad
El fin de semana confirma que El Puig C.E. es un club que crece desde la base, con equipos que compiten, aprenden y se esfuerzan más allá del marcador. Pero si algo quedó claro en esta jornada fue la fuerza de la afición: su presencia, su voz y su empuje fueron decisivos para que el Juvenil A firmara una victoria importante en casa. Cuando la grada aprieta, el equipo responde, y este fin de semana volvió a demostrarse. Ese vínculo entre jugadores y seguidores es, hoy por hoy, uno de los mayores tesoros del club y el motor que impulsa cada paso hacia adelante.


