La mañana de este lunes dejó estampas de ilusión en el CEIP Pare Jofré y el CEIP Guillem d’Entença, donde los alumnos recibieron la visita de Sus Majestades los Reyes Magos. Melchor, Gaspar y Baltasar recorrieron las aulas de ambos centros para saludar a los niños y niñas, recoger sus cartas y compartir momentos de emoción que marcaron el inicio de la semana previa a las vacaciones navideñas.

La actividad permitió que ningún alumno se quedara sin ver a los Reyes. Los decorados festivos, las coronas, los disfraces y la cercanía de los personajes hicieron que tanto los más pequeños como los docentes vivieran una mañana entrañable.

La jornada continuó por la tarde con dos iniciativas solidarias que reflejaron el compromiso social de la comunidad educativa. En el CEIP Pare Jofré se celebró el Mercat Solidari 2025, organizado por el centro y su AMPA, con puestos decorados, regalos, adornos y una rifa cuyos beneficios se destinarán a la Fundación Pequeño Deseo, entidad que trabaja para cumplir los sueños de niños con enfermedades crónicas. Ademas, la Coral Julio Ribelles visitó el centro poniendo voz a una tarde de villancicos y melodías navideñas.

Paralelamente, el CEIP Guillem d’Entença instaló su propio mercadito solidario, donde se vendieron artículos elaborados y donados por las familias en colaboración con el AMPA. La recaudación obtenida se destinará íntegramente a DownValencia, asociación dedicada a la inclusión y apoyo de personas con síndrome de Down.

Además, este lunes fue el último día lectivo del trimestre. Los alumnos inician este martes su periodo de vacaciones de Navidad y regresarán a las aulas el próximo miércoles 7 de enero de 2026, retomando la actividad académica tras las celebraciones.
La Navidad es solidaridad
La jornada vivida en El Puig fue mucho más que una sucesión de actividades navideñas. Fue una demostración de cómo la escuela puede convertirse en un espacio donde la ilusión, la solidaridad y la convivencia se entrelazan para construir comunidad. La visita de los Reyes Magos regaló emoción y cercanía a los más pequeños, mientras que los mercaditos solidarios recordaron que la educación también se nutre de valores como la empatía, la colaboración y el compromiso social.
Las AMPAs, el profesorado, las familias y los propios alumnos han tejido un día que deja huella: un día en el que la magia se hizo presente en las aulas y la solidaridad se transformó en ayuda real para quienes más la necesitan. En un tiempo en el que lo cotidiano a menudo eclipsa lo esencial, El Puig ha demostrado que la unión de la comunidad educativa puede iluminar el final del trimestre con un brillo especial.
La Navidad en El Puig no solo se celebra: se comparte, se vive y se convierte en un ejemplo de lo que significa educar en valores.


