La playa de El Puig fue este domingo el escenario de una acción ejemplar de concienciación ambiental protagonizada por los más pequeños. Un grupo de alumnos y alumnas de 1º de Infantil (3 años) del CEIP Pare Jofré, acompañados por sus familias, logró recoger 18 kilos de residuos plásticos en menos de una hora, demostrando que la educación ambiental puede comenzar desde edades muy tempranas.
Una actividad vinculada al proyecto educativo del centro
La iniciativa forma parte de un proyecto pedagógico del CEIP Pare Jofré centrado en el cuidado del medio ambiente y el aprendizaje emocional. Dentro de este programa, el alumnado tiene como mascota escolar una tortuga marina que, de forma simbólica, pasa cada semana unos días en casa de uno de los niños o niñas. Esta dinámica fortalece el vínculo entre escuela y familia y fomenta valores de respeto hacia la naturaleza desde los primeros años de vida.
Tras una de estas visitas, las familias detectaron la presencia de numerosos plásticos en la playa de El Puig y propusieron organizar una salida de limpieza para “ayudar a la tortuga” a vivir en un mar más limpio. La respuesta fue inmediata y la participación, muy elevada.

Una jornada de colaboración entre escuela y familias
La actividad contó con la implicación directa de madres y padres, que acompañaron a los pequeños durante toda la jornada. La acción se convirtió en un ejemplo de cooperación entre escuela, familias y entorno, reforzando la idea de que la educación ambiental es más efectiva cuando se trabaja de manera conjunta.
La maestra responsable del proyecto, Pau Navas, destacó la importancia de este trabajo compartido: “Cuando familias y escuela van de la mano, el aprendizaje es más significativo y real para los niños y niñas. Acciones como esta les ayudan a entender que cuidar el planeta es responsabilidad de todos.”

Una experiencia educativa que deja huella
Desde el CEIP Pare Jofré subrayan que este tipo de actividades no solo contribuyen a mejorar el entorno natural, sino que también refuerzan valores esenciales como la empatía, la responsabilidad compartida y el compromiso social. Para los pequeños, la jornada fue una experiencia vivencial que les permitió comprender, de forma práctica y emocional, la importancia de proteger el medio ambiente.

Un domingo que demuestra que los más pequeños también pueden cambiar el mundo
La recogida de 18 kilos de plástico en tan poco tiempo evidencia la necesidad de seguir trabajando en la concienciación ambiental, pero también deja un mensaje esperanzador: con el apoyo de las familias y la implicación de la escuela, desde muy pequeños los niños y niñas pueden convertirse en agentes activos del cuidado del planeta.
Desde La Veu del Puig queremos felicitar al CEIP Pare Jofre, a la tutora Pau Navas, a todos los niños y niñas participantes y a sus familias por esta iniciativa ejemplar. Acciones como esta no solo mejoran nuestro entorno natural, sino que también siembran valores fundamentales que acompañarán a estos pequeños durante toda su vida. Una muestra clara de que educar en sostenibilidad es educar en futuro.


