A las 20:30 horas, con la Iglesia del Monasterio de El Puig todavía llena tras una misa multitudinaria, numerosos vecinos han asistido esta tarde de domingo a la presentación del libro “Nuestra Señora del Puche, cámara angelical de María santíssima”, una obra que recupera la figura del padre mercedario Francisco Boyl y su papel decisivo en la historia espiritual del municipio.
El acto, respaldado por la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de El Puig, ha reunido a autoridades, mercedarios y público local en un ambiente de devoción, interés histórico y memoria compartida. La concejala de Cultura, Tonica Martí, ha abierto la presentación agradeciendo a la comunidad mercedaria su implicación en la preparación del evento y su contribución constante “no solo en los actos religiosos, sino también en los culturales”, poniendo en valor su presencia como parte esencial de la identidad del pueblo.
El padre Manolo ha tomado la palabra a continuación, ofreciendo una intervención cercana y reveladora. Ha recordado cómo Francisco Boyl, tras ser desterrado a distintos monasterios, encontró en El Puig su hogar definitivo, donde desarrolló una intensa labor espiritual. También ha mencionado a figuras como Tirso de Molina o Juan Devesa, que dejaron su huella en el monasterio, y ha dedicado palabras de reconocimiento a Julio Badenes por “su trabajo incansable durante tantos años”.

El cronista oficial, Julio Badenes, ha profundizado en el contexto histórico de la obra, explicando cómo Jaume I, según la tradición, recibió el apoyo de la Virgen en la conquista del Reino de Valencia y, en agradecimiento, ordenó construir el monasterio de Santa Maria, entregándolo a la Orden de la Merced, que lo custodia desde entonces. Badenes ha repasado la trayectoria de Boyl, su vida en el monasterio, su labor como predicador y su influencia en la comunidad mercedaria, aportando detalles que han permitido comprender la dimensión espiritual y cultural del personaje.
El editor Antonio Doñas ha intervenido para destacar la importancia de recuperar figuras como Boyl, “porque forman parte de la identidad profunda de El Puig”. Su reflexión ha reforzado la idea de que esta obra no solo rescata un nombre, sino una parte esencial de la memoria del municipio.
El especialista en arte mercedario Vicent Zuriaga intervino para destacar la importancia del cuadro de Zurbarán que ilustra la portada del libro. Zuriaga lo definió como una pintura excepcional del hallazgo de la Virgen del Puig, una obra que, por su calidad y simbolismo, “refuerza el vínculo histórico entre la tradición mercedaria y la identidad espiritual del municipio”.
La presentación ha avanzado con un ritmo natural, como un relato que se reconstruía ante los presentes, y que inevitablemente conducía a la figura de Francisco Boyl, mercedario de vocación temprana, hombre de palabra y espíritu, que encontró en El Puig un lugar donde ser y donde servir. Su legado, como se ha recordado esta tarde, sigue vivo en la comunidad que hoy lo honra.
El acto ha concluido con un aplauso largo y sentido, un gesto colectivo que ha unido a vecinos, mercedarios y autoridades en reconocimiento a una obra que devuelve luz a una figura clave de la historia local. Una tarde que ha demostrado, una vez más, que la identidad espiritual y cultural de El Puig continúa latiendo con fuerza en el corazón de su monasterio.

