La huella que dejó la dana del 29 de octubre de 2024 continúa muy presente en los municipios afectados, pero también permanece vivo el recuerdo de quienes acudieron a ayudar en los momentos más difíciles. Con ese objetivo, el Ayuntamiento de Catarroja celebró el pasado viernes un acto institucional de homenaje y reconocimiento a las personas, entidades y cuerpos de seguridad que contribuyeron a hacer frente a la emergencia y a la posterior recuperación del municipio.
Entre los distinguidos se encontraban ocho agentes de la Policía Local de El Puig, cuya participación en las labores de apoyo desarrolladas tras las inundaciones fue reconocida públicamente durante una ceremonia cargada de simbolismo y emoción.

Al acto asistieron el alcalde de El Puig, Marc Oriola, y el oficial jefe de la Policía Local, Edmundo Martín de Vidales, quienes acompañaron a los agentes homenajeados en una jornada que reunió a representantes institucionales, servicios de emergencia, fuerzas de seguridad y asociaciones de afectados.
La ceremonia sirvió también para recordar a las víctimas de la dana y a las familias que sufrieron las consecuencias de una catástrofe que marcó para siempre a buena parte de la Comunitat Valenciana. Durante el encuentro, las asociaciones de damnificados insistieron en la importancia de mantener viva la memoria de lo ocurrido y de seguir trabajando para que una tragedia de estas características no vuelva a repetirse.
Uno de los momentos más emotivos de la tarde llegó con el agradecimiento trasladado por los familiares de las víctimas a todas las personas que participaron en las tareas de ayuda. En representación de las asociaciones intervino Rosa Álvarez, quien quiso reconocer públicamente la labor de quienes acudieron a socorrer a la población en los momentos más complicados. “Detrás de cada uniforme había una persona ayudando a otra persona. En nombre de tantas personas: gracias por venir, por quedaros y por ayudarnos cuando más vulnerables éramos”, expresó durante el acto.

El reconocimiento recibido por los agentes de El Puig pone en valor la profesionalidad, la vocación de servicio y el compromiso demostrados durante aquellos días de máxima exigencia, cuando numerosos municipios movilizaron efectivos y recursos para colaborar en las tareas de asistencia a las localidades más afectadas por las inundaciones.
Un homenaje que también pertenece a todo El Puig
Las distinciones entregadas en Catarroja tienen unos nombres concretos, pero su significado va mucho más allá. El reconocimiento a los ocho agentes de la Policía Local es también un homenaje a la extraordinaria solidaridad del pueblo de El Puig durante una de las mayores emergencias vividas en la Comunitat Valenciana.
Durante aquellas semanas, cientos de vecinos se volcaron en las campañas de recogida de alimentos, agua, productos de primera necesidad, ropa y material de limpieza destinadas a los municipios afectados. La respuesta ciudadana fue inmediata y convirtió los puntos de recogida en un ejemplo de colaboración y compromiso colectivo.
Además, numerosos vecinos participaron en los autobuses organizados para desplazarse hasta las zonas damnificadas, mientras que otros muchos acudieron por iniciativa propia en vehículos particulares para colaborar en las labores de limpieza y recuperación.
Con palas, escobas y mucho esfuerzo, decenas de voluntarios ayudaron a retirar el barro acumulado en viviendas, comercios y calles, prestando apoyo a familias que trataban de recuperar la normalidad tras la tragedia. Un gesto que dejó patente la capacidad de movilización de un municipio que respondió sin dudarlo cuando más se le necesitaba.
Dos años después, el reconocimiento otorgado en Catarroja distingue oficialmente la labor de ocho agentes de la Policía Local, pero también simboliza el compromiso de todo un pueblo que se volcó con los municipios afectados. Una solidaridad que traspasó fronteras municipales y que hoy encuentra su reflejo en un homenaje que reconoce no solo a quienes vistieron uniforme, sino también a los cientos de vecinos de El Puig que estuvieron al lado de los damnificados cuando más lo necesitaban.

