El Puig de Santa Maria se prepara para una de las veladas culturales más especiales del verano. Este viernes 31 de julio, a las 20.00 horas, las escaleras del Monasterio se convertirán en escenario de “La Veu d’un Poble. Cuidant Valors”, un espectáculo que une poesía, música tradicional y memoria colectiva, interpretado por Raúl Luis Chillerón.
La propuesta, apoyada por el Ayuntamiento de El Puig de Santa Maria, nace con la voluntad de reivindicar la identidad cultural del municipio, recordar sus raíces y celebrar la riqueza de sus tradiciones en un entorno cargado de simbolismo. El Monasterio, emblema histórico del pueblo, será el marco perfecto para una actuación que busca emocionar, unir y reconectar a la ciudadanía con aquello que la define.

Raúl Luis Chillerón explica que el espectáculo es “una oportunidad para detenernos y mirarnos como comunidad, para recordar la música que nos ha acompañado siempre y las historias que han pasado de generación en generación”. El artista destaca que el formato íntimo permitirá “crear un ambiente cercano, donde cada verso y cada melodía nos devuelva a nuestras raíces”.
En sus declaraciones, Chillerón lanza una invitación directa a todos los vecinos: “Quiero invitar a todo el pueblo a venir este viernes. Será una tarde para disfrutar de nuestras tradiciones, de nuestra música y de un recorrido por aquello que nos ha hecho crecer como comunidad. Es un acto para todos, para sentirnos parte de una misma historia y para celebrar lo que somos.”
El evento, gratuito y abierto a todo el público, busca dinamizar los espacios emblemáticos y reforzar la vida comunitaria. Las escaleras del Monasterio, convertidas en escenario natural, ofrecerán un ambiente único para una propuesta que combina sensibilidad, patrimonio y emoción.
Un pueblo que vuelve a encontrarse en su propia voz
En un momento en el que la cultura lucha por mantener su espacio y la identidad parece diluirse entre prisas y pantallas, El Puig demuestra que sigue sabiendo detener el tiempo cuando la ocasión lo merece. “La Veu d’un Poble” no es solo un espectáculo: es un gesto de afirmación, un recordatorio de que la música, la palabra y la tradición continúan siendo pilares que sostienen la vida comunitaria.
Este viernes, las escaleras del Monasterio serán mucho más que un escenario. Serán un lugar de regreso, de reconocimiento, de celebración compartida. Allí, donde la piedra guarda siglos de historia, la voz de Raúl Luis Chillerón volverá a unir generaciones, emociones y memoria.
Porque hay actos que no solo se disfrutan: se guardan. Y este, sin duda, está llamado a convertirse en uno de ellos.

