El Salón de Plenos del Ayuntamiento de El Puig se transformó ayer en un espacio de calma, reflexión y crecimiento personal gracias a la iniciativa de las Amas de Casa Tyrius El Puig, que volvieron a demostrar su enorme capacidad para dinamizar la vida social del municipio. La asociación organizó una charla-taller impartida por APROSAM (Asociación Pro Salud Mental Horta Nord y Camp de Morvedre), centrada en el autocuidado y el bienestar emocional, un tema que conectó de inmediato con todas las asistentes.

La psicóloga Gianni Haqin guió la sesión con un enfoque cercano, claro y profundamente práctico. Desde el inicio invitó a desmontar ideas erróneas muy arraigadas —como que cuidarse es “un lujo”, “una obligación” o incluso “un acto egoísta”— y propuso una visión más humana, realista y necesaria del autocuidado. La sala, llena de mujeres comprometidas, se convirtió en un espacio de escucha activa y participación. A través de dinámicas, ejercicios guiados y momentos de diálogo, las asistentes pudieron identificar sus propias necesidades, reconocer límites y comprender la importancia de dedicarse tiempo sin culpa.

La presencia de Rosana Corral, que quiso acompañar a Tyrius en esta actividad, reforzó el carácter comunitario del encuentro y subrayó la importancia de promover la salud mental desde la proximidad, la prevención y el apoyo mutuo.
La actividad fue un éxito rotundo: alta participación, ambiente cálido y un mensaje claro que todas se llevaron a casa —cuidarse no es un privilegio, es una necesidad que sostiene la vida cotidiana.

Tyrius, hogar emocional para todo un pueblo
Lo vivido en el Salón de Plenos fue mucho más que una charla: fue la prueba de que el bienestar emocional también se construye desde la comunidad, desde la cercanía y desde la voluntad de acompañarse unas a otras. Las Amas de Casa Tyrius El Puig llevan décadas sosteniendo silenciosamente la vida social del municipio, pero actos como este revelan la verdadera dimensión de su labor: crear espacios donde las personas se sienten vistas, escuchadas y valoradas.
En un mundo acelerado, donde la presión diaria y la carga emocional pesan cada vez más, Tyrius ofrece algo que no se improvisa: un lugar seguro, un punto de encuentro donde las mujeres pueden compartir inquietudes, aprender juntas y recordar que cuidarse no es un acto individual, sino una responsabilidad compartida. La charla de APROSAM reforzó esa idea: que el bienestar no nace de grandes gestos, sino de pequeñas decisiones cotidianas, de la capacidad de poner límites, de la valentía de pedir ayuda y de la importancia de rodearse de una comunidad que acompaña sin juzgar.
El Puig gana cuando sus asociaciones se implican, cuando sus vecinas se forman, cuando sus espacios públicos se llenan de vida y cuando la salud mental deja de ser un tabú para convertirse en una prioridad. Y Tyrius, una vez más, ha demostrado que sabe estar donde hace falta: al lado de las personas, impulsando iniciativas que transforman, fortalecen y dignifican.
Porque hay entidades que organizan actividades… y luego está Tyrius El Puig, que construye comunidad.

