Tras un mes de agosto repleto de bous al carrer organizados por los Clavarios de Sant Roc, el Puig de Santa Maria vuelve a encender la tradición taurina con dos nuevas jornadas de festejos. La Comissió Taurina de Dalt toma ahora el relevo y presenta un programa completo para los días 26 de septiembre y 3 de octubre, con toros cerriles, vaques, emboladas y actividades infantiles que prometen llenar las calles de afición y ambiente festivo.

Este sábado 26 de septiembre, la jornada comenzará a las 11:30 horas con el gran concurso de recortes infantil, patrocinado por los niños de la comisión, una actividad que cada año reúne a los más pequeños y que se ha convertido en uno de los momentos más esperados de la mañana. A las 17:30 horas tendrá lugar la desencaixonada de los dos toros cerriles de la ganadería Virgen María: Perdicero, número 44 y guarismo 1, y Farfonillo, número 16 y guarismo 1, dos ejemplares muy esperados por los aficionados. Seguidamente se exhibirán las vaques de la ganadería Jaume Bosch “El Saliner”, procedente de Villar del Arzobispo, y se embolará una res de la misma ganadería. La tarde culminará con un carretó embolat, también patrocinado por los niños de la comisión, antes de dar paso a la primera de las emboladas nocturnas a las 00:00 horas.
La fiesta continuará el sábado 3 de octubre, también organizada por la Comissió Taurina de Dalt. A las 11:30 horas se celebrará el encierro infantil, el concurso de recortes y la embolada dentro del marco de Bous per la Vila. A las 17:30 horas se realizará la desencaixonada de una res y, seguidamente, la tarde de ganado de la ganadería Hermanos Guillamón, de Sant Joan de Moró, una de las más reconocidas de Castellón. La tarde finalizará con un carretó embolat patrocinado por los niños de la comisión, y a medianoche llegará la primera de las emboladas nocturnas de la misma ganadería.

El presidente de la Comissió Taurina de Dalt, Carles Oriola, aprovecha para lanzar un mensaje claro: “Invitamos a todos los aficionados a llenar las calles del recorrido, a vivir la fiesta desde el respeto y la emoción, y a acompañarnos en dos jornadas que hemos preparado con muchísimo trabajo y cariño. Esperamos que todo salga bien, que los toros luzcan y que podamos disfrutar de dos ejemplares que llegan con mucha expectación.”
La tradición taurina como motor cultural y económico de El Puig
La vuelta dels bous al carrer a El Puig representa mucho más que la celebración de un festejo: es la recuperación de un espacio común, de una forma de convivir y de una memoria colectiva que ha pasado de padres a hijos. La Comissió Taurina de Dalt demuestra, una vez más, que la fiesta se sostiene gracias a un trabajo constante, silencioso y profundamente arraigado en el pueblo. No se trata solo de organizar actos, sino de mantener viva una identidad que define a El Puig y que lo conecta con su historia.
Estas dos jornadas también impulsan la economía local, llenando bares, comercios y terrazas, y convirtiendo el recorrido en un punto de encuentro donde el pueblo late con más fuerza. La fiesta genera movimiento, crea comunidad y refuerza el tejido social del municipio.
Por eso, la invitación es clara: salir a la calle, llenar el recorrido, acompañar a la comisión, vivir los toros y celebrar que El Puig sigue siendo un pueblo que cuida lo suyo, que protege su cultura y que sabe disfrutarla en comunidad. Dos toros, dos días y una afición que, como siempre, será la que da sentido a todo.

