El Puig de Santa Maria ha celebrado este fin de semana los días centrales de sus fiestas patronales en honor a la Mare de Déu del Puig, siguiendo el orden tradicional de actos y con una participación notable del vecindario. Tras el inicio del pasado miércoles, marcado por la Entrada Mora y el Pregón, el municipio encadenó sábado, domingo y lunes con actividades religiosas que mantuvieron el ritmo habitual de estas celebraciones.
El sábado comenzó con el volteo general de campanas y continuó por la tarde con la cercavila que recorrió distintas calles del municipio para recoger a las Camareras y Clavarios en sus domicilios. La comitiva llegó al Centre Cultural La Marina, donde las asociaciones culturales se incorporaron para participar en la Ofrena de flors. Desde allí, el grupo avanzó hacia la Plaça de l’Ajuntament, donde la corporación municipal recibió a los representantes festivos antes de continuar el pasacalles hacia el Real Monasterio de Santa Maria de El Puig. En el interior del templo, los participantes entregaron sus flores a la Virgen en un acto sencillo y ordenado. Antes de finalizar, Don Melchor dirigió unas breves palabras deseando unas felices fiestas. La jornada siguió por la noche con el sopar del cabasset y la actuación de Dreamteam Megamix.

El domingo arrancó con la disparada de salves y, poco después, con la cercavila matinal de la corporación municipal, acompañada por tabaleters, dolçainers y la Unió Musical, que recorrió las calles para recoger a Camareras y Clavarios antes de la misa cantada. Tras la celebración religiosa, la traca recorrió varias calles del municipio mientras jóvenes y mayores seguían el estruendo hasta llegar a la plaza Félix Ramajo, donde se disparó la mascletà a cargo de Pirotecnia del Alto Palancia. Ya por la tarde se celebró la processó en honor a la Mare de Déu, que contó este año con la participación de Sant Roc, Sant Pere y la Puríssima. La jornada concluyó con el espectáculo Musical Legends.

El lunes comenzó de nuevo con la disparada de salves y una nueva cercavila matinal, en la que la Unió Musical acompañó a Camareras y Clavarios para recoger a la corporación municipal antes de la misa cantada. Igual que el día anterior, tras la celebración religiosa, la traca recorrió las calles del municipio y volvió a movilizar a vecinos de todas las edades hacia la plaza Félix Ramajo, donde se disparó otra mascletà de la misma pirotecnia. Por la tarde tuvo lugar la segunda procesión del ciclo festivo y, ya de noche, la Gran Nit de Comèdia Màgica del mag Karim cerró la programación del día.

Hoy martes, El Puig celebra el Dia dels Xiquets, una jornada que mantiene la actividad desde primera hora con actividades infantiles. La programación festiva continuará durante toda la semana con actos dirigidos a distintos públicos. El miércoles será el turno del sopar dels majors en la Plaça del Cant Valencià, seguido del tribut musical ‘Un beso y una flor’ a Nino Bravo. El jueves se celebrará el sopar solidari en beneficio de entidades sociales del municipio, acompañado por un bingo musical nocturno. El viernes llegará la gran cavalcada humorística, con reparto de entrepans, discomòbil y un espectacle de focs artificials. El fin de semana se reservará para las tradiciones más arraigadas: el tir i arrossegament, que se prolongará hasta el domingo, y la volta a peu, que reunirá a corredores y público en un circuito urbano que cada año atrae a participantes de toda la comarca.
Unas fiestas que reafirman la identidad de El Puig y la continuidad de sus tradiciones
Más allá del calendario y de cada acto previsto, estas fiestas vuelven a evidenciar que El Puig conserva una manera propia de celebrarse: una combinación de tradición, participación y vida comunitaria que se mantiene intacta año tras año. La devoción a la Mare de Déu articula el programa, pero es la respuesta del vecindario —en las calles, en las plazas y en cada convocatoria— la que confirma que estas celebraciones siguen siendo un punto de unión y reconocimiento colectivo. Con una amplia programación todavía por delante, el municipio afronta los próximos días con la misma energía con la que ha iniciado el ciclo festivo: la de un pueblo que sabe mantener vivas sus tradiciones sin perder su identidad.

