El Puig CE estuvo a punto de firmar una de las remontadas más destacadas de la temporada, pero un penalti señalado en contra en el minuto 88 acabó dejando en empate un partido que los visitantes llegaron a tener ganado tras una brillante segunda mitad. El conjunto dirigido por Manolo Marco empató 3-3 frente al Atlético Gilet en el encuentro correspondiente a la sexta jornada de la Segunda FFCV Grupo 2, en un duelo que tuvo de todo: errores, reacción, goles y un desenlace lleno de polémica.
La primera mitad estuvo marcada por los errores defensivos, la falta de continuidad en el juego y varias acciones que acabaron penalizando al conjunto visitante. El Atlético Gilet aprovechó mejor sus oportunidades y consiguió marcharse al descanso con una ventaja de 2-0, obligando al El Puig CE a afrontar una segunda parte de máxima exigencia.

Los jugadores de El Puig no lograron encontrar su ritmo durante los primeros cuarenta y cinco minutos y se vieron superados por momentos por un rival que supo explotar las dudas visitantes y sacar rendimiento a cada concesión.
Sin embargo, tras el paso por los vestuarios apareció una versión completamente distinta del equipo. El conjunto visitante salió con una presión más alta, mayor intensidad, más ambición ofensiva y la determinación de cambiar el rumbo del encuentro.
La reacción comenzó gracias a Sergi Rivera, que anotó el gol que recortó distancias y devolvió la confianza a los visitantes. El tanto cambió la dinámica del partido y dio paso a los mejores minutos de El Puig CE.
Con el Atlético Gilet cada vez más incómodo y obligado a defender cerca de su área, emergió la figura de Raimon Arrés, gran protagonista de la remontada. El atacante firmó un espectacular doblete que permitió al conjunto rojiblanco pasar de un preocupante 2-0 a un ilusionante 2-3, culminando una remontada que parecía impensable al descanso.
El Puig CE se adueñó entonces del encuentro. El equipo mostró carácter, personalidad, convicción y una notable capacidad para sobreponerse a la adversidad, completando una segunda parte de gran nivel en uno de los desplazamientos más complicados del campeonato.
Cuando la remontada parecía consumada y los tres puntos viajaban rumbo a El Puig, llegó la acción que acabó marcando el desenlace del partido. En el minuto 88, el colegiado señaló un penalti en contra muy protestado por la expedición visitante. El Atlético Gilet transformó la pena máxima y estableció el definitivo 3-3, frustrando una victoria que el equipo había construido a base de esfuerzo y fútbol durante toda la segunda mitad.
Al término del encuentro, el técnico del El Puig CE, Manolo Marco, lamentó los errores del primer tiempo y la acción que acabó privando al equipo del triunfo.
«Partido muy flojo en la primera parte con errores muy claros y los cuales no se pueden permitir en esta categoría. La segunda parte salimos a jugar más arriba, con más intensidad, lo cual hace que remontemos el partido y en los minutos finales nos pitan un penalti inexistente. Punto fuera de casa que sabe a poco y que debemos hacerlo bueno este domingo en casa».
Pese al sabor amargo del desenlace, el empate permite al El Puig CE sumar fuera de casa y situarse en la undécima posición de la clasificación, manteniéndose en una zona tranquila de la tabla y con margen para seguir creciendo conforme avance la temporada.
La competición no da tregua y el próximo compromiso supondrá una nueva prueba de nivel. Este fin de semana, el conjunto de Manolo Marco recibirá en el campo de fútbol del Polideportivo Municipal La Pedrera al CF Murciélagos, actual cuarto clasificado, en un encuentro que medirá el verdadero potencial del equipo ante uno de los conjuntos más sólidos del grupo.
Una remontada que vale mucho más que un punto
Más allá del resultado final, el partido de Gilet dejó una imagen muy positiva de El Puig CE. Levantar un 2-0 en contra lejos de casa, ante un rival competitivo y en un contexto adverso, requiere algo más que calidad futbolística. Requiere carácter, confianza, compromiso colectivo y la convicción de que ningún partido está perdido antes del pitido final.
La clasificación sitúa hoy al equipo en la zona media de la tabla, pero la segunda mitad firmada en Gilet demostró que este grupo tiene capacidad para competir contra cualquier rival de la categoría. La reacción liderada por Sergi Rivera y Raimon Arrés confirmó que el equipo posee recursos para sobreponerse a las dificultades y encontrar soluciones cuando más las necesita.
Ahora llega el exigente reto del CF Murciélagos, una oportunidad perfecta para transformar las buenas sensaciones en una victoria de prestigio. Porque si algo dejó claro el encuentro del sábado es que cuando este El Puig CE juega con la intensidad, la valentía y la ambición mostradas tras el descanso, tiene argumentos de sobra para mirar mucho más arriba en la clasificación.

