El Puig vivió este lunes una de las celebraciones más significativas del calendario litúrgico local con la misa en honor al Padre Jofré, presidida por el padre Don Melchor y el padre Don Manolo en el histórico Monasterio de Santa María de El Puig. La iglesia se llenó por completo: numerosos fieles acudieron para recordar la vida y obra del religioso mercedario, figura clave en la historia espiritual y social de la Comunitat Valenciana.
La eucaristía, celebrada en el aniversario de su fallecimiento, estuvo marcada por un profundo clima de recogimiento. Los sacerdotes destacaron la trayectoria del fraile, redentor de cautivos, creador en 1409 del primer hospital psiquiátrico del mundo e impulsor de la devoción a la Mare de Déu dels Desamparats. Su legado, recordaron, sigue siendo un faro de humanidad y misericordia.

Uno de los momentos más intensos de la celebración llegó cuando los asistentes se dirigieron al lugar donde reposan sus restos mortales. Allí, en un ambiente de silencio reverente, se rezó un Padre Nuestro y se entonaron cantos que resonaron con solemnidad en la nave del monasterio, creando una atmósfera de profunda espiritualidad compartida.
La comunidad se prepara para la misa en honor a Santa Rita este viernes 22 de mayo
Durante la ceremonia, la parroquia recordó también la próxima cita litúrgica destacada: la misa en honor a Santa Rita, que tendrá lugar este viernes 22 de mayo a las 20:00 horas en el Monasterio de Santa María. Santa Rita, conocida como la abogada de los imposibles, es una de las devociones más queridas por los vecinos de El Puig, y se espera nuevamente una gran asistencia de fieles.
La parroquia invita a toda la comunidad a participar en esta celebración, que cada año reúne a devotos para pedir la intercesión de la santa y agradecer los favores recibidos.
El Padre Jofré, un legado que sigue iluminando a El Puig seis siglos después
La misa de este lunes no fue solo un acto religioso: fue una reafirmación del vínculo profundo que une a El Puig con la figura del Padre Jofré, un hombre cuya vida transformó la historia de la caridad, la atención a los más vulnerables y la espiritualidad mercedaria. Su obra —la redención de cautivos, la defensa de los pobres inocentes y la creación del primer hospital psiquiátrico del mundo— continúa siendo un ejemplo luminoso de humanidad adelantado a su tiempo.
El rezo junto a su sepulcro, los cantos que llenaron la nave del monasterio y la presencia multitudinaria de fieles demostraron que su mensaje no pertenece al pasado: sigue vivo, actuando como guía moral y espiritual para la comunidad. Y mientras El Puig se prepara para honrar a Santa Rita este viernes, la figura del Padre Jofré permanece como un recordatorio de que la fe, cuando se vive con autenticidad y servicio, es capaz de unir a un pueblo entero en torno a un mismo legado: el de la misericordia, la justicia y el amor al prójimo.

